Perfeccionista. Obsesivo. Difícil de tratar. David Fincher es un hombre que odia su propia marca pero adora su reputación. Obviamente esto último es un poco más fácil cuando esa reputación incluye películas fascinantes y una mente que puede utilizar hasta el rincón más recóndito del set.

La mayor parte del tiempo es un genio amable, lo cual es raro ya que significa que nosotros como fans y cineastas podemos aprender mucho de él. Afortunadamente, es tan transparente tanto con sus consejos como con sus advertencias.

A continuación, un poco de cinematografía gratis de una leyenda en vida:

 

Haga los contactos usted mismo

“Lo que primero se aprende haciendo esas contactos (y no lo llamo ‘jugar con fuego’ sino ‘bautizado a fuego’) es que usted deberá tomar toda la responsabilidad, ya que cuando existe una jerarquía usted será el que va a tener toda la culpa, porque pudo tomar todas las decisiones que hacen que a la gente les guste o no les guste hacer. No hay nada peor que oír a alguien decir ‘Ah, tú hiciste esa película? Creo que es muy mala’, y deberás estar de acuerdo con eso. Se entiende?”

Relativo a su experiencia filmando “Alien 3” (1992), Fincher dice que en un principio él creía que las personas que trabajarían con él serían los mejores profesionales con los que podía trabajar. Pero llegó a sentir que las opiniones que tenga como director (y de fuerte carácter) nunca deben estar al servicio del set.

La clave aquí es que después de crecer en su oficio con un equipo sólido que ya conocía, Fincher aceptó que el trabajo sería mucho mejor agregando otros técnicos y profesionales. Ese no fue necesariamente el caso, pero Fincher no congenió con ellos como lo pudo haber hecho con un grupo de confianza, y el resultado fue pobre.

 

Da todo lo que tengas y no será suficiente

“Nunca me enamoro de las cosas. No estoy bromeando. ‘Hazlo lo mejor que puedas y déjalo que fluya’ ese es mi lema. Literalmente da todo lo que tengas y verás que nunca saldrá como tú querías, déjalo ir y ojalá que no vuelva. Porque tú quieres que sea mejor de lo que puede resultar. En un 1000% creo en esto: Cuando un director amigo mío dice ‘Hombre, los storyboards se ven increíbles’, inmediatamente creo que alguien que encuentre sus storyboards increíbles no entiende el poder del cine, no entiende lo que el cine es capaz de hacer.”

Falsa modestia? Quizás pero es poco probable. Por supuesto, Fincher se ve melancólico como sus películas, pero se siente más como la sabiduría Zen que otra cosa.

Esa sabiduría Zen puede tomar mucho tiempo. Hacer una “película perfecta” es imposible aun considerando lagunas subjetivas. Como una forma de arte con miles de personas trabajando en piezas individuales que encajan entre sí, una persona nunca tendrá el poder de hacer exactamente lo que él o ella desea, pero siempre tendrá el poder de dar lo mejor, con mucho esfuerzo e inteligencia.

 

Mira todo tu entorno con dos perspectivas diferentes

En los comentarios hablados que se incluyen en el DVD y Blu Ray de “Los siete pecados capitales” (Se7en, 1995), Fincher explica que cuando trabajaba en ILM (Industrial Light & Magic) se le enseñó a que un director debía ver cada escena con cada ojo por separado. El ojo izquierdo para la composición (porque está conectado con el lado derecho del cerebro que es el creativo), y el ojo derecho para la toma y las especificaciones técnicas (porque está conectado con el lado izquierdo del cerebro que es el matemático).

No se puede decir si esto es verdad o solo verso, pero si fuera solo verso es de Fincher e ILM, por lo que algo se puede rescatar.

 

Reconoce la diferencia entre un Film y una Película

“Una película se hace para una audiencia y un film se hace tanto para la audiencia como para los realizadores. Pienso que ‘El juego’ (1997) es una película y ‘El club de la pelea’ (1999) es un film. Creo que ‘El club de la pelea’ es más que la suma de sus partes, mientras que ‘La habitación del pánico’ (2002) es la suma de sus partes. Nunca vi ‘La habitación del pánico’ y dije ‘Wow, esto va a poner al planeta en llamas’. Son placeres culpables, thrillers, películas de Mujeres-atrapadas-en-una-casa, no son particularmente importantes”.

Otra enseñanza? No seas tan pretencioso de creer que todo lo que hagas es “importante”. Hay salas en este mundo que son para películas de ‘cabritas’ o pop corns y otras que son exactamente la suma de sus partes.

 

No tengas miedo y atrévete paso a paso

“No puedes llevártelo todo. Es por eso que cuando la gente me pregunta como encaja este film dentro de mi obra, le digo que no lo sé, no pienso en esos términos. Si lo hice, debí estar incapacitado debido al miedo… Cómo te comes la ballena? Un mordisco a la vez. Cómo filmas una película en 150 días? Filmas un día a la vez…”

Fincher ha hablado en muchas ocasiones acerca de su “marca” (u obra) y esa fama le molesta de sobremanera. Lo evita no reconociéndolo cuando se une a algún proyecto en donde se deben tomar decisiones importantes. Odia cuando el departamento de marketing escribe “Del director David Fincher” en los posters, pero ¿Quién iba a pensar que el tipo que hizo a un obeso comer hasta morir quisiera seguir a un nerd de la Ivy League?

Anda y pégale un mordisco a la ballena.

 

@Cinetvymas