A estas alturas, para nadie es un misterio que la hermosísima serie “Anne with an e” está basada en una serie de libros de la escritora L.M Montgomery de hace más de cien años. Y bueno, no sé ustedes, pero yo sigo obsesionada y mi nerdez me llevó a leer los famosos libros. Como soy buena onda, compartiré con ustedes las similitudes y diferencias entre el libro y la serie… porque sabemos que leer libros de esta onda no es para todos.

No creo que sea obvio, así que debo advertir: esta nota tiene muchos spoilers, de la serie y de los libros; si no has visto la serie, no me leas, tampoco si quieres leer las aventuras de Ana.

Lo primero que debo decir, es que la serie está basada, casi entera, en el primer libro: “Ana de Tejas Verdes”. Los que, como yo, han investigado, sabrán que los libros que le siguen se llaman diferente; “Ana, la de Avonlea”, “Ana, la de la Isla”, “Ana de Álamos Ventosos” y, etc. Son OCHO libros que cuentan la vida de Ana, desde que tiene 11 años, hasta que es una mujer adulta, casada y con hijos. No he leído la saga completa, pero lo que llevo, me da material para contarles lo siguiente:

LOS HECHOS

Hablemos de las cosas que ocurren en la serie, que están tal cual en el libro:

  • Matthew y Marilla Cuthbert esperaban, efectivamente, a un muchacho. Cuando vieron a Ana, Marilla quiso devolverla, a pesar de Matthew. Cuando visita la casa en la que tendría que dejar a Ana, desiste de la idea. Lo que no pasa en el libro, es que efectivamente, la devuelvan. Ana, a diferencia de Anne, nunca pensó que Tejas Verdes ya no sería su hogar.
  • A pesar de esto, la historia del Broche desaparecido sí pasa en el libro, sólo que no desencadena más que un castigo para Ana y el arrepentimiento de Marilla.
  • Cuando Ana llega al colegio, inmediatamente es aceptada por todos, menos por Josie Pye, obvio. A diferencia de Anne, que sufrió bullying y malas ondas por ser adoptada, para Ana el colegio fue una experiencia agradable casi inmediatamente. Sin embargo;
  • Si existe el castigo por culpa de Gilbert; la icónica escena de la pizarra en la cabeza es una realidad. Digo icónica, porque en TODAS las versiones de “Ana de Tejas Verdes” aparece esta escena. A mi me hizo mucho ruido al principio, por razones que profundizaré cuando llegue el turno de analizar a los Gilbert. A pesar de que la castigaron por darle en la cabeza a Gilbert, no es esa su peor humillación; el profesor, que en el libro es igual de desagradable, la manda a sentarse junto a Gilbert, en el lado de los chicos, por su mal comportamiento.
  • Su vuelta al colegio  no es por los dichos machistas del ministro, si  no la necesidad de estar con sus amigas.
  • Efectivamente, Ana emborracha a Diana y eso significa que les prohíban ser amigas. En el libro, es casi igual de dramático que en la serie, pero Anne y Diana son, por lejos, las más dramáticas. Al igual que Anne, Ana logra recuperar el permiso para ser amigas salvando la vida de Minnie May. Lo único diferente en este asunto, es que no es así como conoce a la tía Josephine; en el libro, es un incidente mucho más gracioso, pero que, en términos dramáticos, no hubiera servido tanto en la serie.
  • En la serie, la primera aparición de Gilbert es salvando a Anne de las fauces de Billy Andrews; en el libro, sólo está en el colegio. Pero, algo que no pasa en la serie, es que Gilbert salva a Ana de morir ahogada en el río. ¿Se acuerdan cuando Anne y sus amigas juegan a representar el funeral de Elaine y se sube a un bote casi destrozado? Bueno, en el libro, efectivamente zarpa y se hunde, como predijo la mamá de Diana en la serie… para salvarse, Ana se afirma de lo que queda de un puente en medio del río y cuando ya casi no puede luchar contra la corriente, aparece Gilbert en un bote y la salva. Profundizaré en esto cuando escriba sobre Gilbert.
  • Al igual que Anne, Ana se tiñe el pelo verde y debe usarlo muy corto por mucho tiempo.
  • Ana  también cocina un pastel de vainilla con linimiento. Pero la receta no se la enseña Mary ni es presentada en un concurso. Le sirve el pastel mal hecho a una señora a la que ella quería impresionar.
  • La soltería de Matthew y Marilla no es tema. No existe la historia del pasado, con ellos renunciando a sus respectivos amores por cuidar a su familia.
  • Nunca asaltan a Jerry y no existe la estafa del oro.
  • Para Ana, sus padres no son un misterio. De hecho, le cuenta a Marilla toda su historia familiar durante el viaje a la casa en que Marilla pretendía dejarla al inicio de la historia. Lo que sí pasa, y podría parecerse a la búsqueda de Anne, es que cuando va a la universidad en Queen´s, va a visitar la casa en la que nació, por primera vez desde que quedó huérfana; ahí, le pasan un montoncito de cartas que su madre había escrito a su padre.
  • Los Cuthbert nunca le dan su apellido. La amaban, pero supongo que en esos tiempos, así no funcionaba la adopción.
  • Afírmense, que este es horrible: cuando Ana regresa a Tejas Verdes después de la universidad… Matthew muere de un infarto. Ese que las obligó a venderlo todo y a él lo dejó en cama en la serie, en el libro, lo mata. Y no tienen que vender todo, porque estaban protegidas. Uno de mis temores de que hagan la 4ta temporada, es que concreten esto. Yo puedo aguantar muchas cosas, pero no sé si puedo ver morir a Matthew.

Hay hartas cosas más, pero esas son las más importantes, a mi gusto. Y, para terminar de dejarlos impactados con las cosas que parecen ser importantísimas para la trama de la serie, pero en el libro no existen, les contaré sobre…

PERSONAJES

  • Jerry: Con este, se van a impactar; el adorable y chistoso Jerry, en los libros no tiene ninguna importancia. Sólo lo mencionan una o dos veces y listo, crece lo suficiente para irse de la granja y nunca significar nada en la vida de Ana.
  • Diana: Como Jerry no existe, podrán adivinar que el idilio con Diana tampoco. Y, por lo tanto, esa angustiosa pelea, menos. Diana y Ana son amigas para siempre, separadas sólo por la distancia y la vida diferente de las dos… pero amándose siempre.
  • Tía Josephine: Existe, es millonaria y malhumorada, ama mucho a Ana y sus ocurrencias, pero no, no es lesbiana ni vivió con una amiga. La creadora de la serie se tomó una excelente licencia creativa con esto y logró poner un tema muy contingente en la actualidad en un pasado en el que, probablemente, hubieran linchado a la tía Josephine. Tampoco es su mentora, sólo es una señora que la quiere mucho.
  • Cole: Yo creo que lo suponían, pero, Cole no existe en los libros. Si pensamos que fue escrito en el 1900, es imposible pensar que la homosexualidad podía ser normalizada… por muy moderna que fuera Ana. Otra licencia maravillosa de la creadora.
  • Sebastian: Otra trama imposible en aquellos años. Ana no ve una persona negra en toda su vida. Ni siquiera los mencionan. Por lo tanto, toda la historia de Bash, su amistad con Gilbert, su casamiento y tragedia… sólo en la serie.
  • Ruby: No sé a ustedes, pero a mi, Ruby me conquistó desde el inicio, aún cuando no quería a Anne. Su sensibilidad, delicadeza y tierna inocencia, caló hondo en mi corazón y lo único que quería, era que se le quitara el amor por Gilbert, porque todos sabíamos que ahí no pasaba nada. Y, no se asusten, en los libros sí existe, pero no está enamorada de Gilbert, sólo le gusta llamar la atención de muchos chicos y Gilbert suele caminar con ella y llevarle los libros, para ver si Ana le presta atención. La parte más triste; muere cuando tiene 19 años, de tisis.
  • Billy Andrews: Es un personaje muy secundario. Muy. Su única importancia, es que pretendía a Ana y a ella le daba mucha lata, porque era un hombre muy aburrido. La creadora de la serie lo transformó en alguien más importante, porque necesitaba un antagonista. Y por otra razón, que daré más adelante.
  • Muriel Stacy: Efectivamente reemplaza al profesor maldito, y es mucho mejor profesora que él. Pero es soltera, no viuda, no usa pantalones, no hace electricidad con papas, ni ninguna de esas cosas futuristas que nos impresionaron en la serie. De todas maneras, es un lindo personaje.
  • Ka’kwet: adivinen quién más no existe…

Hay que pensar en dos cosas: 1. En los tiempos en los que se escribió “Ana de Tejas Verdes”, la sociedad era muy diferente. Los niños no tenían derechos (los humanos tampoco), la gente era muy religiosa y apegada a las reglas y, aunque Ana tenía un espíritu libre y rebelde, tampoco era mala. No podía ser mala, si no, Louisa May Alcott iba a hacer campaña para que la censuraran, como hizo con “Tom Sawyer” y otros libros moralmente indignos, a su juicio. 2. La sociedad está recién cambiando e integrando a todos aquellos que parecen “diferentes”; yo creo que la creadora de “Anne with an e” aprovechó este espacio juvenil para hablar de esos temas que han existido desde siempre, pero que fueron callados por ser políticamente incorrectos. El feminismo, los homosexuales, los indios maltratados y asesinados, los negros usados como esclavos y rechazados por la sociedad, son cosas que nos horrorizan ahora, pero antes, era normal. También era normal educar a los niños a golpes, dar latigazos a los caballos y que las mujeres se deslomaran cuidando la casa y los niños mientras los hombres se deslomaban trabajando la tierra. Ah, y la gente se moría de cosas que ahora casi no existen.

Pero yo sé lo que quieren saber.

Gilbert Blythe.

¿No les pasó a ustedes, que cuando Gilbert le tira las trenzas a Anne y le dice “zanahoria”, les pareció nada que ver con el personaje? Después de ese momento matón, Gilbert se transforma en este chico de ensueño que es respetuoso, abierto de mente, melancólico, poético… me parecía rara esa actitud. Y cuando leí el libro, supe por qué; en el libro, Gilbert es muy molestoso con las niñas y siempre quiere llamar la atención de todas. No es malo como el Billy de la serie, pero creo que la creadora le dio varias características de Gilbert a Billy para que siguiera existiendo el personaje creado por L.M Montgomery. En el libro, Gilbert vive con sus dos padres muchísimo tiempo y, lo más curioso: apenas aparece. El relato está muy focalizado en la vida y las mini aventuras de Ana, por lo que el odioso Gilbert Blythe no aparece muchas veces. Luego del incidente de las trenzas y por ser obligada a sentarse a su lado durante la clase, Ana jura odiar a Gilbert para siempre y apenas pronuncia su nombre. No le habla, lo trata mal y, según ella, por lo único que le interesa, es para quitarle el primer lugar en el colegio. Por que eso sí se da, ambos son los mejores estudiantes de la escuela y siempre compiten. Mientras ella lo ignora, Gilbert trata siempre de llamar su atención, se guarda las flores que ella usa en el pelo, le deja manzanas en el escritorio que ella nunca toma… y le salva la vida cuando queda atrapada en medio del río. En ese momento, Ana deja que su orgullo le gane y no es capaz de perdonarlo hasta el término del libro, cuando se gradúan del college. Nada qué ver con la relación amistosa que vimos y, sinceramente, me quedo con el Gilbert sufrido aventurero de la serie. Comparte con el Gilbert del libro el deseo de ser doctor, aunque la motivación no es la misma. Gilbert del libro jamás tuvo una Winnifred; siempre estuvo enamorado de Ana. Lo demuestra muchas veces, el narrador nos lo recuerda cuando dice que, si tuviera que describir a su mujer idea, describiría a Ana y él mismo está constantemente tratando de ganar el afecto de Ana… sin lograr más que amistad. Se declara bastante más directamente que el Gilbert de Anne (qué escena más linda, cuando le dice que sólo una cosa lo retiene y ella no sabe qué pensar). A diferencia de Anne, que poco a poco se da cuenta de su amor y lo acepta, Ana estuvo a punto de comprometerse con otro, un “príncipe encantado”, porque era incapaz de reconocer sus sentimientos de amor por Gilbert. Pero sí, finalmente se da cuenta de que está cometiendo un error y, cuando cree que lo va a perder para siempre, asume que lo ama y acepta casarse con él y toda la parafernalia.

Vale la pena leer los libros, porque es disfrutar más a Anne. Uno se da cuenta de que Ana y Anne, aunque fueron escritas en épocas diferentes, tienen la misma alma, el amor por la aventura y las cosas hermosas, el corazón revolucionario. En los tiempos de Ana no era posible hacer rituales feministas en el bosque o protestas por el derecho a la libre expresión, pero era revolucionaria a su manera; no creía que golpear a los niños fuera una forma de educar y estaba convencida de que en casi todos los humanos había bondad.

Ya, termino, no les doy más la lata. Espero se me pase la obsesión con “Anne with an e”, peo no creo, porque de verdad es una de las series más lindas que visto en la vida. Si ustedes leyeron esto, quizás entienden mis sentimientos.

Por

Gaby Potter.