“Cobra Kai” se estrenó hace un par de años como una de las series exclusivas de Youtube. Sin embargo, como muchas personas no están dispuestas a pagar por los contenidos de esa plataforma, varios no vieron la serie hasta ahora, que llegó a Netflix. Esta última empresa no solo se hizo con los derechos de emisión de las dos primeras temporadas, sino que además ya anunció que producirá la tercera que se estrenará en 2021.

El éxito fue inmediato, y esta semana “Cobra Kai” es el número 1 de lo más visto en Netflix en varios países del mundo, un éxito más que justificado por la tremenda calidad de este programa que incluso supera con creces la película que la inspira. Porque seamos honestos; “Karate Kid” es una cinta que recordamos con cariño, que tiene varias escenas icónicas, pero también varias cosas bastante absurdas. Encerar y pulir un auto te podrá enseñar paciencia y disciplina, pero difícilmente a parar una patada, y las peleas de la película son bastante aburridas.    

La serie transcurre en la actualidad, 34 años después de que Daniel Larusso venciera a Johnny Lawrence en el campeonato de Karate, gracias a las enseñanzas del mítico señor Miyagi. Daniel ahora es un exitoso empresario automotriz y tiene una hermosa familia. A Johnny en cambio la vida no la ha sonreído: tiene un trabajo mediocre, es alcohólico y vive solo en una pequeña habitación. Todo cambia cuando conoce a Miguel Díaz, un joven que nos recordará mucho a Daniel cuando era adolescente y motivará a Johnny para volver a abrir el dojo Cobra Kai.  

El principal punto fuerte de la serie son sus personajes. Generalmente en el cine o las series, los personajes son muy buenos o muy malos, con pocos matices. En “Cobra Kai” en cambio todos son muy humanos, tridimensionales, y el público sentirá empatía con todos y cada uno. En esta serie no hay héroes ni villanos, sino seres humanos con problemas, que sufren y que a pesar de eso hacen todo lo posible por salir adelante, y en ese camino cometerán un montón de errores.

Esto hace que el público sufra apasionadamente con la historia, pues uno siempre querrá que a todos les vaya bien, cosa que, como en la vida real, no es posible. La serie nos da un recorrido por la vida de Johnny, quien era como lo vimos en la película porque había sufrido mucho y estuvo muy mal guiado. Ahora Johnny tratará de luchar con sus demonios internos, algo nada fácil para un hombre que siente que su vida es un total fracaso. Por otro lado Daniel es un buen tipo, pero también un poco cretino, rencoroso e incluso inmaduro. Ambos parecen estar demasiado marcados por lo que vivieron hace más de treinta años y eso les traerá mucho dolor.

Pero no me mal entiendan, la serie tiene muchos momentos de humor, y es que “Cobra Kai” no teme colgarse de las películas de “Karate Kid”, e incluso hasta cierto punto burlarse de ellas con mucha elegancia. La serie maneja muy bien lo que algunos llaman el fanservice, con astucia y humor a ratos, con respeto y nostalgia en otros. La serie trata temas actuales, teniendo como protagonistas a varios adolescentes, pero también se da tiempo de recordar permanentemente lo mejor de la década de los 80s, en especial con una tremenda banda sonora que encantará a todos los amantes de esa época.

La trama tiene un ritmo de telenovela, y utiliza muchos recursos dramáticos de este género. De hecho, es fácil notar que Johnny y Daniel en realidad tienen más cosas en común que diferencias, y muchas de estas se podrían arreglar con una mejor comunicación entre ellos. Pero bueno, pasa en las telenovelas y pasa en la vida misma, así que esto no es algo necesariamente malo, sino es la forma en que se eligió contar la historia.

“Cobra Kai” es una tremenda serie porque es emocionante de principio a fin; es un viaje a la nostalgia pero también a la vida actual y sus problemas diarios, con grandes y sobre todo muy queribles personajes. Ahora solo queda esperar a que Netflix no nos decepcione con la tercera temporada, que seguirá trayendo a más personajes de la película original…

Por Juan Carlos Berner.

Sígueme en Instagram: @jcbernerl