El mayor William Cage nunca ha estado en batalla. Su trabajo es el de un publicista, ir a los medios de comunicación y convencer a los jóvenes de enlistarse en el ejército. Y es muy bueno haciéndolo. Todo esto mientras el mundo está siendo invadido por una raza de seres alienígenas que están muy cerca de ganar la guerra y acabar con la raza humana. El General Brigham, comandante en jefe de las fuerzas terrícolas, envía al mayor Cage a hacer unos videos al frente, donde será la batalla final, el día D en el cual los humanos esperan ganar definitivamente la guerra. Cage, por supuesto, se niega, por lo cual el general lo envía castigado con status de desertor a la peor de las batallas. Así, este inexperto soldado se ve inmerso en medio de una terrible ofensiva en la cual, como era de esperarse, muere. Sin embargo, algo sucede y el día vuelve a repetirse, una y otra vez. Cada vez que Cage muere en batalla, el tiempo retrocede y vuelve a vivir el mismo día.

Así comienza “Al filo del mañana”, cinta de ciencia ficción protagonizada por Tom Cruise (Cage) y Emily Blunt, quien interpreta a una experimentada soldado llamada Rita Vratasky. Ella será quien ayude a Cage a sobrevivir y, más importante que eso, juntos intentarán por fin derrotar a los invasores.

La película, como ya se habrán imaginado por la trama, se nos presenta como una especie de cruza entre “El día de la marmota” (1993) y “La guerra de los mundos” (2005). Es más, en “Al filo del mañana” se pueden ir reconociendo varios tópicos presentes en otras películas, por ejemplo los alienígenas que recuerdan inevitablemente a los cefalópodos de “Matrix revoluciones” (2003), o el exoesqueleto que usan los soldados, muy parecido al que usa Matt Damon en “Elysium” (2013), aunque con armas incorporadas. Un concepto que ya hemos visto en “Aliens” (1986), “Avatar” (2009) y muchas otras películas del género.

Esta hibridación de películas que cualquier cinéfilo podría reconocer, se transforma para esta cinta, en definitiva, en un arma de doble filo. Es lo bueno y lo malo al mismo tiempo. Por un lado están todos estos elementos que los fans de la ciencia ficción aman, como el viaje en el tiempo, los extraterrestres (muy bien logrados conceptualmente), el protagonista debilucho que tiene que sacrificarse para sobrevivir y la chica linda que además es una tremenda luchadora. Sin embargo, al pasar los minutos el espectador comienza a sentir que esas cosas ya las ha visto en más de una película y el filme comienza a volverse predecible, mientras produce una extraña sensación, como de estar viendo una película que a uno le gusta, pero que ya ha visto anteriormente.

Lo anterior no quiere decir que la película sea aburrida. De hecho hay varias cosas que son bastante inusuales si se quiere. Entre estas, ver a Tom Cruise en un rol de inferioridad, pues en todos sus personajes anteriores él siempre es quien domina la situación, unas veces seguro, e incluso en muchas otras, arrogante. A él le quedan bien ese tipo de papeles y no sólo los hace creíbles sino que, a veces, son hasta simpáticos. En esta película vemos una faceta distinta de este actor, lo cual se complementa muy bien con el personaje de Rita, quien es ruda y muy segura de sí misma. Una especie de Rambo en versión femenina. Ambos personajes funcionan bien juntos, se complementan, y de alguna forma rompen el canon del maestro/aprendiz donde el primero es siempre un hombre viejo y sabio y el alumno es alguien opuesto, pero con disposición a aprender.

Otro factor inesperado es el humor, que está muy presente durante todo el metraje gracias a unos diálogos inteligentes. No es un humor obvio, sino que se aprovecha astutamente de las dificultades que tiene el mayor para sobrevivir a este juego que parece no tener fin. El guión es hábil en el tema del viaje temporal, lo cual sumado a un montaje rápido y un excelente manejo de las elipsis, hacen que la película funcione bien en este sentido, generando una buena mezcla de acción y humor.

Probablemente esta sea una película que será más de gusto de un aficionado a los videojuegos de ciencia ficción, antes que de un amante del cine que busque una historia más trascendente.

“Al filo del mañana” es una película entretenida sin duda, pero a la que le faltan elementos novedosos y una mística propia como para convertirse en un nuevo clásico del género.

© Juan Carlos Berner

En Twitter: @jcbernerl