Ya ha pasado un tiempo desde la invasión alienígena que casi destruye Nueva York en “Los Vengadores” (2012). Steve Rogers (Chris Evans), más conocido como el Capitán América, ahora se encuentra mucho más adaptado a la vida moderna y continúa trabajando para S.H.I.E.L.D. en arriesgadas misiones alrededor del mundo.

Todo transcurre con normalidad (considerando lo normal que es la vida de un súper héroe) hasta que uno de los altos directivos de la organización es atacado y Rogers descubre que existe una enorme conspiración que puede poner en peligro a todo el orbe. El Capitán entonces decide aliarse con la agente Romanoff/Viuda Negra (Scarlett Johansson) y su nuevo amigo Sam Wilson/Halcón (Anthony Mackie), las únicas personas en las que aparentemente puede confiar para resolver el problema.

La secuela de “Capitán América, el primer vengador” (2011) tiene varios aspectos llamativos. Lo primero es que no abusa de la pirotecnia de los efectos digitales, sino que se afirma en una historia ágil, económica en términos narrativos y que recuerda a las clásicas películas de espías. No es que no haya grandes escenas con efectos (es una película de Marvel), pero estas son las justas y necesarias para contar la historia.

Hay varias secuencias originales y bien logradas, donde el Capitán demuestra por qué es el gran héroe admirado por todos. Sólo por mencionar un ejemplo, la escena del ascensor es espectacular y por fin se ve (a lo largo de toda la película) la extraordinaria destreza que tiene el héroe con su escudo, algo que en las películas anteriores se había mostrado muy poco. Aquí, el Capitán América se luce mucho más que en el filme anterior y que en “Los vengadores”, película donde, si bien es cierto los protagonismos están divididos, está claro que quien se robaba la historia era Iron Man.

También no deja de ser llamativo, en una época donde los que están de moda son los anti héroes, que se mantenga el espíritu del Capitán, un súper héroe noble, con una ética intachable, al que algunos incluso podrían considerar tierno. Un elemento que, sin embargo, no le resta ni el carácter ni la rudeza que el personaje necesita.

El resto de los personajes de la historia, incluyendo los secundarios, funcionan bien en este engranaje cinematográfico. Veamos, por un lado está la relación de amistad entre el Capitán y la Viuda Negra. Aunque se hace evidente la atracción sexual entre ellos, la chica insiste en emparejar a Rogers con otras mujeres, como una especie de consejera o celestina. Los diálogos entre ellos son los que le dan el humor a la película, un aspecto que ya es una marca permanente en las cintas de Marvel. Además en esta película se puede conocer un poco más sobre el pasado de esta misteriosa agente rusa y sus motivaciones.

Por otra parte, y al igual que otras leyendas de Hollywood que se han atrevido con el cine basado en cómics últimamente (Anthony Hopkins en “Thor” por ejemplo), la presencia de Robert Redford, ícono del cine independiente en Estados Unidos, le da una altura distinta a la cinta. El viejo actor llena la pantalla con sólo estar parado frente a la cámara y haberlo incorporado al elenco es una de las mejores decisiones de la producción.

También tenemos a “Halcón”, un héroe que aparece poco en la cinta, pero que protagoniza un par de escenas vertiginosas y que no defraudarán a los fanáticos. Por último, tenemos al jefe, Nick Fury (Samuel L. Jackson), un personaje que ha aparecido ya en varias películas de Marvel, pero que se había contenido en cuanto a mostrar sus habilidades de combate. En esta cinta, el hombre del parche en el ojo demostrará porque es el líder de S.H.I.E.L.D..

El filme tiene una historia relativamente simple, sin grandes sorpresas, pero está bien contada, redonda, es rápida y no da un solo respiro al espectador. “Capitán América y el soldado del invierno”, viene a confirmar lo bien que Marvel está haciendo su trabajo, donde queda claro que hay un proyecto colectivo que sobrepasa al director o los guionistas que están detrás de cada producción. Aquí existe un universo coherente entre las películas (al menos las que incluyen a “Los vengadores”) y que, por ahora, no hace más que encender los motores para esperar la llegada de la nueva película de Los Vengadores: “Avengers: Age of Ultron” (2015).

©Juan Carlos Berner