Una sala, un colegio y un grupo de alumnos que se preparan para su ensayo de PSU. En medio de este escenario irrumpe una veterana profesora, la señora Raquel (Anita Reeves), quien llega a dar su clase como un día cualquiera, pero con un fin distinto: ser reincorporada en el establecimiento educacional que decidió prescindir de sus funciones.

Ante tal injusticia, sus ex alumnos del liceo particular subvencionado Diego Portales, deciden “tomarse” la sala de clase y al mismo tiempo, dejan de rehén a su actual profesora, una mujer más joven. Todo esto con el propósito de defender los derechos de Raquel, su ex profesora de unos 65 años. Pero todo se escapa de las manos cuando el acto de justicia se termina convirtiendo en una barbarie estudiantil, creando un caos dentro y fuera del colegio, revolucionando a los alumnos que están en la sala y a todos los que están fuera de ella en el colegio, todos luchando por el mismo fin: Que reincorporen a Raquel al colegio y le den un nuevo contrato laboral.

Surgen entonces dos escenarios, el de los alumnos y Raquel en la sala, y el de Valentina (Catalina Saavedra), la directora, una villana e insípida persona y Patricia (Paola Lattus) la inspectora, sumisa y aterrada; ambas intentan buscar una solución ante el caos que Raquel y los alumnos tienen en establecimiento. Todo esto además surge previo a estrenarse una obra de teatro en el colegio con todos los padres.

De forma muy irónica queda plasmada la decadencia que hay en el sistema educativo, el trato que se les da a los profesores y el poderío que los alumnos tienen sobre estos.

En su primer protagónico en cine, Anita Reeves se luce con una actuación sorprendente, donde cada expresión de su personaje refleja la esencia y corazón de esta producción, la ironía, la decadencia, la vejez y sobre todo la resignación finalmente del personaje, es como un espejo social actual muy bien interpretado.

Bajo la dirección de Bernardo Quesney (“Sed de mar” y “Efectos especiales”) y guionista junto a Pedro Peirano, desarrollan esta película que más que a la comedia se acerca a un drama bastante negro con un final bastante inesperado.

En cuanto al montaje, juega con gráficas y tiempos que le dan una estética pop y kitsch a la película, al mismo tiempo mientras se va desarrollando la historia, vemos constantemente el recurso de transición con ovejas, que al comienzo me generaban confusión con la trama que se va desarrollando en torno a Raquel y el caos estudiantil, pero luego entendí que era un aporte más metafórico en el relato, aludiendo a un rebaño de alumnos descontrolados.

También se puede ver que el director juega con ciertas imágenes en blanco negro, de salas destruidas y abandonadas estas generan la sensación de un sistema destruido, caótico y sobre todo desolado sobre la educación actual.

Sin duda alguna, esta nueva película de Bernardo Quesney se aleja de las temáticas del cine chileno estrenado durante este año, y cabe destacar la deslumbrante actuación de Anita Reeves en su primer protagónico en pantalla grande, donde nos sorprendente y nos recalca que es una eminencia de la profesión. “Desastres Naturales”, es la ironía pop de la educación y el movimiento social que estamos viviendo, una verdadera radiografía actual de la crisis estudiantil.

Desastres naturales se estrena el 18 de junio en salas comerciales y cuenta con las actuaciones de Anita Reeves, Catalina Saavedra, Paola Lattus, Sebastián Ayala, Monserrat Ballarín y Amparo Noguera, y el soundtrack de la película es de Milton Mahan (Dënver).

© Por María Ignacia Barja A.

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