Crítica de cine: El Poder del Perro

Por allá por principios del siglo XX, en una finca norteamericana, vivían dos hermanos de apellido Burbank, de personalidades muy dispares, quienes vivían de la ganadería y de lo que la tierra les podía ofrecer. Uno de ellos era Phil (Benedict Cumberbatch), de costumbres rudas, siempre sucio y quien generaba un gran respeto e incluso miedo en los trabajadores. Su hermano George (Jesse Plemons), siempre vestía de traje y estaba lejos de meter las manos en el lodo; los números eran lo suyo. Cuando George se enamora de Rose (Kirsten Dunst) comienzan los problemas para Phil, ya que se siente amenazado en cuanto a la atención y apoyo de su hermano, sin mencionar que Rose estaba muy lejos de ser de su agrado, pero por sobre todo por el amanerado hijo de Rose, Peter, quien, a simple vista, no encaja en el mundo de Phil. Sin embargo, de a poco comienza una especie de aceptación hacia el muchacho, pero siempre con una estela de incertidumbre e incredulidad.

Es casi imposible analizar este Western sin caer en spoilers, dado que el lenguaje subliminal que utiliza el filme es de lo mejor que se ha visto en años. Siendo una producción de Netflix, y por lo mismo, acostumbrados a consumir cine de tipo más comercial de esta productora, nos encontramos con esta joya que nos va dejando migajas a lo largo de sus 126 minutos para tratar de ir descifrando intenciones y sucesos. Porque el espectador se forma su propia opinión a partir más de lo que ven sus ojos que de lo que puedan captar sus oídos, y ahí reside la magia de la película al hacernos sucumbir en un final inesperado, que parece precipitado, pero que te deja leyendo los créditos mientras tu mente recapitula secuencias anteriores para ir entendiendo el desenlace que a más de alguno deja boquiabierto.

Las actuaciones del trío protagónico más el de Kodi Smit-McPhee (Peter) son excepcionales, un gran despliegue de personalidades en donde la gracia de la directora Jane Campion -ganadora del Oscar en 1994 por “La Lección de Piano” (1993)- es situarlos en un mismo cuadro y hacerlos empatizar. La fotografía, música incidental, vestuario y montaje destacan a un gran nivel, creando una obra redonda desde los puntos de vista técnico y artístico. Acá la luz y la fotografía son primordiales, ya que siempre utiliza tonos cálidos, incluso de noche, por lo que no resulta una película fría o incómoda para ver.

Sin embargo, los tiempos que se toma Campion pueden parecer lentos para el público. No es una película dinámica ni en acción ni en cualquier otro punto en donde el espectador pueda sentirse cómodo, acostumbrado, quizás, a otros contenidos con más fuegos de artificios. El largometraje avanza lento pero a paso firme, llenando de ideas y pistas que obligan a replantearse los juicios y prejuicios.

Cabe destacar que “El Poder del Perro” está basada en una novela policíaca del mismo nombre (2005) escrita por Don Winslow, famoso por sus novelas policíacas, de crimen y misterio.

Tanto el filme como actores han sido nominados y también han resultado ganadores de diversos premios internacionales, demostrando así que estamos ante una de las mejores películas del 2021.

Disponible en Netflix.

Escrito por: ©Daniel Bernal

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