Damien Sayre Chazelle, conocido como el director y escritor de “La La Land” y “Whiplash”, nos presenta “Primer Hombre en la Luna”, que cuenta la historia de Neil Armstrong y como él se convierte en uno de los hombres más importantes de la historia.

La película toma todo lo que se conoció como la carrera espacial, sin nunca concentrarse en el orgullo americano. En lugar de eso nos enseña la frustración que sienten los personajes al tratar de llegar al nivel de Rusia y sus esfuerzos por cumplir sus sueños.

El filme nos muestra a Armstrong como un personaje serio, quien no es bueno afrentando la muerte de quienes son cercanos a él; este debe ser uno de los puntos más importantes de la historia, pues afecta su relación con su esposa e hijos, quienes desempeñan un papel clave en la narración. Todo esto mientras nos presenta el contexto social y político de la época.

La película utiliza varios recursos para hacernos ver lo exaltados que se sienten los personajes durante los viajes espaciales, con varios planos detalles que muestran con claridad los rostros y expresiones de los protagonistas y las herramientas que utilizan; esto provoca una sensación increíble de peligro. Además, apenas oímos música durante el transcurso del filme, lo cual resulta en una mejor cercanía al realismo, pero cuando sí hay música llega al espectador de una manera fuerte, resaltando más el peligro. La fotografía o iluminación debe ser nombrada, ya que los colores utilizados logran dar la sensación que estamos viendo una película de la época.

Sin duda es una de las mejores películas del año, con excelente reparto (como Ryan Gosling, Wyck Godfrey) y logra contar una gran historia sobre sueños, frustración y pérdida.

Por Pedro Ascui