Un día normal en la vida de los residentes de Estados Unidos, comienza a extenderse un hecho inexplicable. La gente se vuelve violenta, y comienza a atacar a quienes les rodean hasta la muerte, guiados por un sentido irracional, casi animal. Desde sus teléfonos celulares han recibido “el pulso”.

Clay (John Cusack) es un hombre solitario que llega a Nueva Inglaterra para ver a su hijo que vive con su ex esposa. Estando en el aeropuerto de esa ciudad es cuando se desata la locura, siendo testigo presencial de la ira y violencia que se apoderó de todos aquellos que en ese momento hablaban por celular, incluso de los que lo harían minutos más tarde para pedir ayuda. Al caer en cuenta que él y unos pocos están libres de tal aberración, decide viajar hasta el norte en busca de su hijo y esposa. En el camino, conoce a Tom (Samuel L. Jackson), Alice (Isabelle Fuhrman) y Jordan (Owen Teague), y juntos, mientras escapan del ataque de estos animales-humanos, tratan de descubrir patrones en el comportamiento de estos seres y también lograr lo que parece un sueño: sobrevivir.

El director Tod Williams, quien había tenido tibios éxitos con ‘La puerta en el piso’ (2004) y ‘Actividad paranormal 2’ (2010) trata de hilvanar la historia según la novela de Stephen King, pero sin ritmo ni astucia.

La película no logra convencer. En un tiempo en que los zombies han estado largamente de moda, esta película si bien no trata de muertos vivientes propiamente tal (no son muertos que han vuelto a la vida ni tampoco comen cerebros humanos), sí plantea la idea que todo aquel que recibe el pulso vuelve al estado humano más primitivo que se pueda conocer, y ese estado es el de la ira. Sin embargo este principio no se explica bien en la película sino que hablo desde la novela, para poder formar una idea más consistente de las bestias. Seres que en un principio mataban solo por instinto, van evolucionando y de a poco comienzan a transmitir pulsos entre ellos usando su propia voz.

El casting tampoco es bueno. No es primera vez que John Cusack protagoniza una película basada en una novela de Stephen King, antes lo había hecho en ‘1408’ (2007) junto al mismísimo Samuel L. Jackson, y mucho más atrás en 1986 en ‘Cuenta conmigo’. Y en esta oportunidad no es bien dirigido ni tampoco logra estampar algún sello a su personaje. Se equivoca en vestimenta, en rostro y personalidad. El reparto tampoco es bueno, ni Jackson logra entregar algo diferente o palpable a la película.

Ni la música ni la fotografía son elementos que puedan aportar algo más al filme, que conforme avanza no muestra señales de ansias de lograr el objetivo final, confuso por lo demás, ya que tampoco al espectador le queda tan claro como se conforma esta empresa de abrirse paso entre estos seres primitivos para llegar a otra ciudad.

Los efectos especiales quedan en deuda también. No solo son deficientes, sino que prácticamente no existen. Y cuando aparecen, no están a la altura de lo que estamos acostumbrados a ver en el siglo XXI.

La verdad es que la película es recomendable solo para aquellos fanáticos de King que siempre desean quedar al día con cada película que se haga basada en sus magníficas novelas. Y le pido que después de verla deje sus comentarios aquí abajo, son gratis!

Por ©Daniel Bernal

En Twitter: @SoloBernal_

 

 

Ficha Técnica:

Título: El pulso (Cell)

Director: Tod Williams

País: Estados Unidos

Duración: 98 minutos

Elenco: John Cusack, Samuel L. Jackson, Isabelle Fuhrman, Owen Teague