La premisa de “Intensa mente” es bastante simple: en la cabeza de todas las personas están albergados nuestros sentimientos, los que nos hacen actuar en la vida. Estos sentimientos son seres que viven en nuestra mente, un lugar enorme y fantástico lleno de color, que funciona además como una gigantesca biblioteca donde se guardan todos los pensamientos, en este caso en forma de esferas luminosas. En la película, conoceremos a los sentimientos que están en la cabeza de la pequeña Riley, los cinco más intensos precisamente: Alegría, Tristeza, Temor, Rabia y Frustración. Durante la historia, veremos como la niña nace, y junto con ella sus emociones, hasta que cumple once y se ve obligada a cambiarse de casa debido al trabajo de su papá. Como se imaginarán, a esa edad un cambio de casa y de ciudad es duro para cualquiera, pero la gracia es que ahora por primera vez, sabremos qué pasa en el interior de una persona.

En más de una ocasión he defendido la idea de que lo más esencial en el cine, lo que le da sentido y lo convierte en un arte, es la emoción. Si una película no emociona al público no será recordada por el espectador, aunque tenga un guión impecable y esté bien actuada. Y si algo funciona muy bien en “Intensa mente” es que emociona de principio a fin. En todo caso si no lo hiciera, habría significado una terrible paradoja; que no lograra emocionar una película cuyo tema son las emociones humanas.

La película, a pesar de ser animada y tener personajes caricaturescos, está más bien pensada para adultos. Esto no significa que un niño no la pueda apreciar, de hecho se podrá reír bastante con los personajes y varias escenas donde hay mucho humor, pero la verdad es que “Intensa mente” es una cinta con muchas lecturas, y que aborda muchos temas que solo un adulto podrá valorar en profundidad. De hecho no es menor que la protagonista sea Alegría, pues al fin y al cabo lo que todas las personas buscamos en el fondo es ser felices, sin embargo al mismo tiempo para serlo, necesitamos de los demás sentimientos y emociones. Por lo mismo es que aquí los personajes secundarios son igualmente importantes, y están muy bien construidos, cada uno con su personalidad marcadamente definida.

En este sentido, esta es una película sobre la madurez de las personas, sobre lo que nos hace crecer. En la cinta podemos ver como estos personajes que conducen a Riley, casi como una marioneta, en el fondo toman sus decisiones según los estímulos y traumas que vamos viviendo. Así, lo que somos es la sumatoria de todas nuestras experiencias, y entendemos como algunas nos marcan y otras son olvidadas. De una forma bastante lúdica, “Intensa mente” es una verdadera clase de psicología, con la cual será imposible no sentirse identificado.

Se agradece además, en una época donde el cine está plagado de remakes y cuartas, quintas y hasta octavas partes, una película con una historia totalmente original. Esta película se siente como un refresco muy necesario en la cartelera actual.

Así es como el director Pete Docter, el mismo de “UP”, logra una vez más una obra preciosa, mágica de principio a fin y que hará transitar al público de la pena a la risa una y otra vez (no puede estar mejor puesto el título de la película porque es muy intensa) durante la hora y media que dura. “Intensa mente” está sin duda a la altura de “UP” o “Wall-e” en materia cinematográfica. Un nuevo clásico ha nacido.

Un dato extra: al inicio de la función podrán ver un cortometraje de Pixar llamado “Lava”, la historia de amor de un volcán. Póngale atención a esta película porque es realmente fantástica.

Y no dejes de leer la historia real detrás del corto “Lava”

© Juan Carlos Berner

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