Hace más de 20 años, “Jurassic Park” llegó a revolucionar el mundo del cine con sus impresionantes efectos especiales y una historia que te mantenía gran parte del tiempo al borde del asiento. El gran Steven Spielberg nuevamente había sorprendido al mundo. Luego vendría una segunda parte a complementar la historia, y el 2003 una tercera, que en realidad no aportó mucho al universo cinematográfico.

Sin embargo y a pesar de este pequeño tropiezo, la historia de “Jurassic Park” siempre va a ser un clásico, llamativo para el público, tanto como si el parque mismo existiera en la realidad. Por eso es que esta cuarta entrega de la saga ha generado grandes expectativas a nivel mundial, ya sea para los que crecimos con la cinta original como para las nuevas generaciones.

La historia de la cinta que analizamos hoy comienza con dos hermanos, Zach y Gray, que son enviados por su madre a pasar unos días a la isla Nublar (donde está el parque) con su tía Claire, quien es la directora del lugar. Mientras tanto, esta última está dedicada a buscar nuevos financistas que permitan tener novedades y mantener atractivo el parque, que ahora se llama Jurassic World. Para lograrlo, los científicos ahora han creado un dinosaurio que no existió antes, mezclando varias especies con el fin de hacerlo más grande y feroz. Como ya han visto en el tráiler, la bestia escapa, y amenaza con matar a muchas de las veinte mil personas que repletan la isla. Para atrapar al animal, Claire se verá obligada a pedirle ayuda a Owen, un carismático investigador del parque que ha logrado entrenar a los temibles velociraptores. Para complicar más el asunto, una compañía externa está empeñada en usar la experiencia de Owen y a los velociraptores como armas para el ejército norteamericano.

Y bueno, ahora que saben el plot de la cinta, la pregunta que todos se hacen es si esta cuarta parte cumplirá con las expectativas del respetable, y la respuesta es un rotundo sí.

“Jurassic World” no solo es capaz de recoger gran parte de la magia de la película original, en especial en las escenas de acción, sino que además las hace más grandes en términos escénicos y al mismo tiempo le agrega mucho humor a la historia. Para lograrlo, es necesario decir que una de las mejores decisiones de la producción fue la incorporación de Chris Pratt (Owen) en el rol protagónico, ya que se luce  en un papel que recuerda mucho a Indiana Jones. Por su parte Bryce Dallas Howard (Claire) hace un personaje encantador que realmente vive una transformación durante la película al tiempo que encandila con sus maravillosos ojos, algo que el director se encarga de remarcar cada cinco minutos con los encuadres que le hace.

Otra de las gracias de esta película es que incorpora algunas de las expresiones de la vida actual a la trama, época de celulares, selfies y redes sociales; el síntoma es como muchos de los asistentes al parque están más interesados en el celular que en las grandes bestias. Todo esto hace que el filme sea igualmente atractivo para los amantes de la cinta original como para algún nuevo espectador. Incluso, a pesar de que hay varias alusiones a las cintas anteriores (se agradece especialmente que hayan mantenido la música de John Williams), se puede entender esta perfectamente sin haber visto las versiones previas, es decir, una película realmente pensada para el público de ayer y el de hoy.

En cuanto a los efectos digitales, son todo lo impresionante que se puede esperar de ellos en una película hollywoodense de 2015. Ya no ocurre el fenómeno rupturista de la primera, donde hacer seres vivos por computadora era algo realmente difícil e innovador. Ahora los CGI son impecables, pero como lo son en muchas cintas de ciencia ficción norteamericanas hoy.

“Jurassic World” es una más que digna sucesora de “Jurassic Park”, aquel clásico del cine de matiné que nunca muere, y que hoy una vez más nos invita a transitar entre las patas de los dinosaurios más temibles que poblaron La tierra, y algunos que la genética creó solo para volver a emocionarnos.

© Juan Carlos Berner

En Twitter: @jcbernerl

Ojo que esta película también está disponible en la sala IMAX.