Como ya es sabido, parece que la creatividad en Hollywood se perdió hace rato. Todos los filmes que llegan, o son continuaciones de películas anteriores, adaptaciones de videojuegos, de libros exitosos, remakes de películas viejas, o versiones fílmicas de series de TV, antiguas o actuales. Películas 100% originales en cartelera venidas desde el país del norte, pocas o ninguna. Y la mayoría de las continuaciones han estado de más. Uno se pregunta si es necesario que exista “El juego del miedo 7”, “Madagascar 3” o los seis filmes de la saga “American Pie”. Es por esto que cuando supe que llegaba a los cines chilenos la cuarta parte de “La era del hielo”, la verdad es que mis expectativas eran igual a cero. “Reciclaje de un filme con una fórmula agotada” es lo que pensaba prejuiciosamente antes de verla. Sin embargo, grata fue mi sorpresa al descubrir varios elementos que hacen de “La era del hielo 4” una más que digna continuación de esta exitosa serie de animación.

Lo primero interesante es que si bien los protagonistas siguen siendo Manny, Sid y Diego, esta vez el filme es coral, y la trama se divide en alrededor de 20 personajes, cada uno con algo importante que aportar. Estas sub tramas están muy bien equilibradas y lejos de hacer confusa la historia, la enriquecen y le dan dinamismo. Especialmente importante y protagónico es el rol de la abuela de Sid, que incluso amenaza con alzarse como el personaje más relevante (y divertido) del filme.

Otra opción que marca una diferencia con las anteriores, es que este filme es bastante más grotesco y hay varias situaciones visualmente desagradables; por ejemplo vemos a Sid devolver comida masticada para darla a su abuela, o personajes que molestarán a algunos estómagos sensibles. También es mucho menos “tierna”, emotiva que la primera, en la cual el personaje del niño humano ponía este elemento. Aquí la apuesta se va absolutamente por la comedia, dejando muy minimizadas las escenas más melodramáticas.

El malvado de turno, un simio llamado El capitán Gutt (llamado así porque es un pirata), es también bastante carismático, malo de verdad, y posiblemente el más interesante de los 4 filmes de “La era del hielo”.

Sumando todo, esta cuarta parte de las aventuras de Sid, Manny y Diego, está a la altura de las anteriores y además se actualiza en su propuesta, pensando quizás en los niños de hoy, un poco distintos de los que vieron la primera parte en el cine, hace ya 10 años. Esperemos eso sí que los productores la dejen hasta aquí, para que la serie termine con este final digno, y no estiren el chicle hasta que pierda su sabor. Sería una lástima.

Por Juan Carlos Berner