En el trailer de “La Quinta Ola” queda clara la premisa de esta película. Una invasión extraterrestre que comienza con un gran pulso electromagnético que acaba con todos los dispositivos electrónicos del planeta. Luego vendrán otras etapas de la invasión (etapas u olas), como el mar entrando a las ciudades en todo el mundo, un agresivo virus atacando a las personas, hasta que finalmente llegamos a la etapa final (la quinta ola) que supone la destrucción definitiva de los seres humanos. El trailer por tanto nos prometía una cinta de ciencia ficción con una producción enorme, mucha acción y un guión profundo en emociones. El problema es que todo lo bueno que tiene la película está en el trailer, porque el resto no es más que una larga decepción de casi hora y media, en una cinta que se vuelve divertida de lo inverosímil que es, y de las malas actuaciones que tiene.

Después de todas estas tremendas escenas (todo lo que se ve en el trailer), la cinta toma un camino totalmente distinto, en el cual nuestra protagonista (Chloë Grace Moretz) es una de las pocas sobrevivientes que hay y tiene que buscar a su hermano pequeño. En su trayecto conocerá a un tipo muy extraño que la ayudará a cumplir su objetivo. Como es obvio, el tipo es osado y guapo,  y la química surge entre ellos. Si, esto les puede sonar a spoiler pero en realidad cualquier cosa que les contara de la película daría lo mismo, porque todo en este filme es obvio y predecible. Aquí, cualquier cliché que hayan visto en una cinta para adolescentes se repetirá una y otra vez.

Y es cierto, esta es una película pensada para un público juvenil pero eso no significa tratar a los adolescentes como si fueran seres no pensantes, que es lo que supongo que el director de la película cree de su público. A medida que pasa cada escena el espectador va pensando “jamás me hubiese imaginado que iba a pasar esto”, léase con ironía por supuesto. En otras sagas juveniles, tan de moda por estos días, hay algunos giros interesantes, se mantiene el suspenso, se trata a los espectadores como personas que saben apreciar una película aunque sea mera entretención. Pixar por ejemplo hace películas para niños, pero los trata como seres inteligentes, y hace finalmente, filmes  que pueden disfrutar desde los más pequeños hasta los más viejos. Así que por mucho que esta sea una película pensada para quinceañeros, eso no justifica las obviedades del guión y las malas actuaciones. En este sentido, es profundamente molesto la falta de emoción (mínima) de los galanes de la cinta. Los jóvenes héroes tienen la misma expresión cuando están contentos, tristes o enojados. Al parecer el único mérito para estar en una producción así es la buena pinta.

Otros aspectos negativos que tiene el filme (cuesta encontrarle buenos) son, en primer lugar que la historia se vuelve absurda; los extraterrestres tienen al inicio poderes que los igualarían a los de un dios omnipotente y al final, cuando debería venir lo peor, adoptan una estrategia absolutamente ilógica y débil. Tanto, que uno de los personajes termina diciendo algo así como “esto no tiene ningún sentido”, y la verdad es que tiene toda la razón… es como si el director se sincerara con esta frase.

Por otra parte, a medida que avanza el metraje la película se va sintiendo cada vez más pobre en términos de producción. Claro, se supone que hay pocos sobrevivientes, la trama intenta transmitir una sensación de soledad, pero aquí queda la idea de que el presupuesto completo de la película se lo gastaron en la ola gigante del inicio y en el sueldo de la protagonista. Por ejemplo, los trajes de combate de los soldados se ven mal hechos, los efectos digitales parecen de serie de TV de los 90, hay pocos extras, etc.

“La quinta ola” se nos presenta en definitiva como una de las peores cintas de ciencia ficción del último tiempo. Tanto que a la larga llega a ser divertida de lo absurda que es.

Por Juan Carlos Berner

En Twitter: @jcbernerl