Saori Kido fue adoptada cuando era una bebé por un rico empresario japonés. Ahora, la joven de dieciséis  años está huérfana, y su actual cuidador y mayordomo le revela un terrible secreto: ella no es un ser humano común, sino la reencarnación de la diosa Athena, por lo cual su vida está en peligro. Sin embargo ella no estará sola; contará con la protección de un grupo de caballeros de bronce, Seiya, Hyoga, Shiryu y Shun quienes han entrenado toda su vida para cuidarla. Ahora, Saori y sus protectores deberán viajar al Santuario  para enfrentarse al patriarca y demostrar si efectivamente es Athena y no una impostora. Para ello, el grupo deberá pasar antes por las doce casas de los caballeros dorados, donde cada uno representa a un signo del zodíaco. Un camino lleno de batallas, donde los jóvenes caballeros de bronce están en clara desventaja.

Para analizar esta película, es razonable hacerlo desde dos puntos de vista. Primero, verla como una unidad totalmente independiente, es decir, como la vería alguien que jamás ha visto la serie o las películas anteriores de “Los caballeros del zodíaco”, y en segundo término,  examinar la cinta entendiendo que es la sexta de una saga basada en una popular serie de televisión.

Desde el primer punto de vista, la película tiene una historia bastante simple, donde destaca como protagonista el personaje de Seiya, un caballero de bronce muy obstinado, extrovertido y sabelotodo. Una película que se sustenta por sí sola, es decir, que es comprensible sin problemas por alguien que jamás haya visto la serie de TV ni las películas anteriores. La película tiene varios de los elementos clásicos del viaje del héroe (una explicación más detallada de esto en la nota de Felipe Tapia), donde nuestros protagonistas deberán pasar una serie de pruebas que solo podrán superar si son capaces de vencer sus miedos y trabajar en equipo. Es decir, es una historia mitológica bastante común en muchos aspectos. Aquí por ejemplo, existe una fuerza sobrenatural llamada El cosmos que está presente en el universo, y que algunos son capaces de dominar, en este caso los caballeros, así como en “Star wars” los jedi dominan La fuerza.

La técnica de animación 3D por computadora que se usó para esta película, es marcadamente distinta a la que se ve en producciones de Hollywood. “Los caballeros del zodíaco: la leyenda del Santuario” se queda un poco atrás en cuanto a las texturas de las cosas vivas, como la piel, o el cabello de los personajes, algo que en las películas de Pixar o Dreamworks está mucho más evolucionado. En este sentido, el filme se asemeja más a la intro de un videojuego, antes que a un trabajo cinematográfico. Sin embargo, es justo decir que la película tiene un hermoso colorido, y una enorme calidad gráfica en elementos como el fuego y la nieve, sumado a que la fotografía de la película es sencillamente magnífica, muy superior a lo que se suele ver en cintas estadounidenses.

En resumen, una película con una historia clásica, que mezcla varios elementos de distintas mitologías, con grandes escenas de batallas y una propuesta estética muy interesante. Funciona para un público más bien infantil, que gusta de las series de Nickelodeon.

Si entendemos ahora el filme asociado al mundo de la serie de TV, la verdad es que muy probablemente los fanáticos se sentirán decepcionados en varios aspectos. Lo primero que llama la atención, es que esta versión cinematográfica es mucho menos violenta que la serie. En la película prácticamente no hay sangre, ni menos mutilaciones, algo que en la televisión se veía a menudo y que fue parte de la polémica que se instauró hace casi dos décadas, cuando se cuestionaba la brutalidad de las imágenes en una serie de dibujos animados. Ahora ese elemento no está presente, en un evidente esfuerzo por hacer que la película llegue a un público mucho más amplio y no tener tantas restricciones.

El gran problema sin embargo, es el intento por condensar la serie completa en una hora y media, lo que deja muchísimos detalles fuera, y no permite profundizar en la personalidad de ninguno de los personajes. Salvo por algunos diálogos, no se refleja en esta versión, el esfuerzo y el sacrificio detrás de las vidas de cada uno de los caballeros. Es decir, la trama está demasiado simplificada. A esto hay que agregarle que se cambian varios aspectos en comparación con la serie. Incluso uno de los caballeros de oro ahora es mujer, y uno de los personajes malvados protagonizará una muy extraña (y absolutamente descontextualizada) escena musical. Tal vez el intento de esta producción, no es solo acercarse a un público más masivo en cuanto a edad, sino también hacia los fans… ¿de Disney? Algo que a los seguidores más ortodoxos del animé les molestará bastante.

Así, el gran problema de esta película no es que sea mala como tal, sino que es muy posible que  dejará decepcionados a la mayoría de los nostálgicos de la serie.

© Juan Carlos Berner

En Twitter: @jcbernerl