Ridley Scott tiene en su filmografía grandes clásicos, apreciados por cualquiera que se haga llamar cinéfilo. “Alien”, “Gladiador” y “Blade runner” son sólo una muestra de su talento y visión. Sin embargo estos últimos años nos había entregado filmes planos, correctos pero sin gracia. “Robin Hood” está entre estos últimos. “Prometeo” nos trae de vuelta al mundo de “Alien”, y la duda razonable era si el gran Scott (porque yo creo que lo sigue siendo) había retomado el pulso correcto detrás de la cámara. Veamos.

“Prometeo” transcurre en un tiempo anterior a “Alien”, y narra la historia de un grupo de seres humanos en busca de los orígenes del hombre. Liderados por la doctora Elizabeth Shaw (Noomi Rapace), y Meredith Vickers (Charlize Theron), dueña de la nave Prometeo, la tripulación llega a un muy lejano planeta donde se supone que viven los creadores de los seres humanos, que habrían estado hace miles de años en la Tierra y nos habrían creado en base a su ADN. A poco andar descubren que estos extraterrestres efectivamente existieron, pero que su raza murió hace miles de años. ¿Qué pasó con ellos? Dicen que la curiosidad mató al gato… De ahí en adelante la investigación tomará un curso ténebre y peligroso; descubrir la verdad puede ser mortal.

Lo bueno: la estética es increíble. Hay escenas que son piezas de un nivel de arte pocas veces visto en el cine. Las actuaciones son sobresalientes, en particular Michael Fassbender, que haciendo el papel de un autómata se roba la película, y Noomi Rapace que nuevamente confirma su talento después de haber protagonizado la saga “Millenium”

Lo malo: la música se queda corta en relación al resto del arte del filme, que es grandilocuente, sin embargo los mayores problemas están en el guión. Hay situaciones inverosímiles, incluso para los espacios que da un género como la ciencia ficción. También está el hecho de que la película plantea muchas más dudas que certezas, cuando uno ya espera a estas alturas lo contrario, cerrar un círculo más que abrirlo nuevamente (¿se viene una continuación?). Además la historia en muchos aspectos es lo mismo que la original “Alien”, cuando tal vez hubiese sido más interesante un giro menos predecible. ¡Más riesgo señores de Hollywood por favor!

“Prometo” es una película buena, muy, muy bien hecha, pero que dejará con un gusto extraño a los espectadores, con la sensación de que faltó algo, un eslabón que hiciera encajar bien una serie de elementos pequeños extraordinarios, para que fuera una obra perfecta de principio a fin.

© Por Juan Carlos Berner