Antes de la aparición de la primera película de “Star Wars”, el cine de ciencia ficción era un entretenimiento más bien simplón, de categoría B. Las historias eran entretenidas, pero pocas veces llegaban a ser épicas, y la baja calidad de los efectos especiales hacía de este cine un espectáculo generalmente mal mirado por la crítica. Con “Star Wars” todo eso cambio; la cinta de George Lucas no solo revolucionó los efectos especiales (cosa no menor) sino que creó algunos de los personajes y diálogos más importantes y reconocibles de la historia y la cultura popular, en una historia épica e irrepetible. La historia del cine cambió para siempre.

Es por eso que la saga de “Star Wars”, con todos sus altibajos y errores cometidos en los últimos años, es más que una película, y “El ascenso de Skywalker” tiene en sus hombros la responsabilidad de cerrar un ciclo que comenzó hace más de 40 años y que trasciende generaciones, familias enteras que han ido a ver estas películas.

Después de la decepción que fue para la mayoría de los fans el Episodio 8, con un Luke ermitaño y mal humorado, Leia volando en el espacio, y un sinfín de escenas que aportaban poco a la historia principal, “El ascenso de Skywalker” viene a remediar todo eso con una historia redonda, y una aventura que no da respiro de principio a fin, trayendo de nuevo el espíritu de la saga original, y con un montón de elementos nuevos.

Lo primero que destaca, es que si bien la película no es perfecta, sí responde las principales interrogantes que dejó en el aire “Los últimos jedis” como por ejemplo quién es Snoke y la ascendencia de Rey y su conexión con la Fuerza. Si estas respuestas dejarán satisfechos a los fans, depende de las expectativas de cada uno, pero al menos JJ Abrams y su equipo se preocuparon de cerrar todos los cabos sueltos y amarrar muy bien las 9 historias.

Al igual que en “El regreso del jedi”, esta película es una aventura de principio a fin. En las poco más de dos horas de metraje ocurren un montón de escenas de acción, en distintos planetas, incluyendo una épica batalla con un embravecido mar de fondo que es realmente increíble, tanto por la belleza de las tomas como por la intensidad de la historia.

La cinta además le da un justo equilibrio a todos sus personajes, y le devuelve por ejemplo el protagonismo a C3PO, quien en las dos últimas cintas había sido más bien un adorno, mientras que los personajes que los fans odiaron, aquí aparecen solo lo justo y necesario, haciendo notar que Abrams estuvo muy atento con oír la opinión de los seguidores de la saga. En este sentido, el denominado “fanservice” está presente, pero sin llenar la pantalla de elementos por la mera nostalgia, sino que bien justificados.

También se aprecia el detalle de que las criaturas extraterrestres que aparecen en toda la cinta, son creadas con maquetas y animatrónicos, al igual que la trilogía original, sin esos molestos y poco realistas CGI que a George Lucas tanto le gusta poner en sus versiones “corregidas” de la saga.

Sin embargo y lo más importante, es que la cinta es emocionante de principio a fin, tanto por los momentos de acción, que recuperan el espíritu de la saga original, como por el destino de cada uno de los personajes, con escenas memorables y los cierres que estábamos esperando; hechos con el respeto que se merece una saga que marcó y seguirá marcando a muchas generaciones más.

Por Juan Carlos Berner

Sígueme en @jcbernerl