Cerremos los ojos para hacer memoria y viajemos al pasado. En los 80’s, James Cameron logró que casi todo el planeta recordara por siempre a Arnold Schwarzenegger al darle el rol del “exterminador” en “The Terminator” y “The Terminator 2: Judgment Day” (1991), películas que Cameron dirigió y escribió (en parte). Hasta ahí todo bien, pero por desgracia, casi olvidamos el trabajo de ambos con los filmes que continuaron la saga.

Para contextualizar (si es que no has visto las cintas anteriores), las películas hablan de un futuro donde el desarrollo de la inteligencia artificial alcanzó una evolución tal que en el año 2025 las maquinas son la “raza” dominante del planeta. Todo gracias a Skynet, un programa experimental de robótica que nació para el ejército y que terminó causando un desastre nuclear para eliminar a la humanidad. Para combatir y eliminar a las maquinas dominantes los humanos sobrevivientes se unen en una resistencia liderada por John Connor. Es entonces que Skynet decide enviar al pasado distintos “Exterminadores” para evitar de una u otra forma la futura existencia de John.

En esta oportunidad, la película de Alan Taylor inicia como el prólogo de la primera entrega, donde vemos a John Connor, líder de la resistencia, llegando al centro de Skynet tras una intensa batalla. Ahí se da cuenta de que el primer Terminator, el T-800, ha sido enviado al pasado para matar a Sarah Connor, su madre, y es entonces cuando decide enviar a Kyle Reesse tras él para protegerla. Mientras Kyle está siendo transportado al pasado presencia un hecho que no puede evitar y que provocará el nacimiento de una nueva línea temporal, en la cual se encontrará con un Terminator y una Sarah Connor que no es lo que él esperaba. Desde aquí la película se centra en la relación entre Kyle y Sarah.

En “Terminator: Génesis”, la acción se nos presenta desde el inicio, con una introducción quizás un poco larga, pero muy inductiva sobe todo para quienes no han visto las cintas anteriores. En general tanto la trama como la acción suceden con agilidad, la cual solo se pierde en algunos diálogos que a lo largo de la película se vuelven muy reiterativos. Claramente la finalidad de los guionistas y el director no es competir de ninguna manera con las otras versiones, aquí la atención del público no se captura generando esa constante tensión “escape-persecución” de las cintas previas, sino que en sorprender con batallas espectaculares, en donde los espacios y los efectos digitales están muy bien aprovechados. Esto último si juega en contra a la hora de empatizar con los personajes, yo al menos no pude lograrlo, el enfoque está tan direccionado a la acción, que se pierden las interacciones entre los protagonistas, los que a ratos parecen solo relleno, e incluso perjudica explicaciones claves como la forma en que se generó esta nueva línea de tiempo.

A estas alturas crear “futuros paralelos” ha salvado a bastantes secuelas con éxito (como “Star Trek”), y en esta oportunidad también fue una decisión inteligente de parte de los creadores, pues la línea “futura” es bastante contemporánea a nosotros, acercándose más a la actual percepción que tenemos de la evolución tecnológica que es muy distinta a la que existía en los 80’s. Definitivamente la intención no es satisfacer a los antiguos fans, si no que capturar a un nuevo público, cuyas formas de impresionarse son distintas, y quizás sea incluso más joven, para revivir la franquicia con un nuevo enfoque. Considerando estos aspectos, no es posible hacer una comparación directa respecto a las otras cintas, les sugiero verla como una película de acción sin un pasado, pero si con un futuro.

En mi opinión, si ustedes no tiene expectativas y quieren ver una entretenida película paralela al universo Terminator, entonces vaya a verla, ojala en 3D. Sin embargo, si lo que esperan es ver una película que dé un cierre a la saga que inicio James Cameron, entonces no esperen demasiado y ármense de paciencia con los monólogos de un sensible y azucarado Reese, y el villano menos malvado de todas los pasados, futuros, líneas temporales y películas de la saga Terminator.

Punto a favor, como Sarah-Lover tenía menos expectativas con la interpretación de Emily Clarke (Daenarys, “Game of Thrones”) en el rol de Sarah Connor, pero puedo decir que cumple, aunque sin llegar al nivel de Linda Hamilton en las 2 primeras versiones, donde vemos como el personaje cambia física y mentalmente, haciéndonos parte de su crecimiento sicológico y nos logra convencer de que ella es la única capaz de salvarnos de un desastre apocalíptico. En otras palabras, cuando veo las antiguas películas quiero que mi mamá sea Sarah Connor y haga crossfit, pero en esta veo a mi hermana chica jugando Xbox y haciendo yoga.

Antes de despedirme, se rumorea por ahí que esta nueva versión tiene continuaciones con estrenos programados para el 2017 y 2019, habrá que ver de se trataran, para ver si vale la pena escuchar nuevos: “I´ll be back!!”.

© Alexis Flores

En Twitter: @Alexiziz