Dolorosa, frágil y cruel, así es la vejez y así es representada en una de las grandes cintas que están nominadas al premio Oscar por mejor película, “The Father“.

“The Father” cuenta la historia de Anthony, un hombre de 83 años que vivía solo, hasta que su hija, Anne, comenzó a vivir con él. Ella se empeña en que él acepte una cuidadora, pero con su carácter solo ha espantado a cada una de ellas. Anne está desesperada, porque a medida que pasa el tiempo él pierde su memoria y se desconecta, al punto de que ella está arriesgando vivir su propia vida por cuidarlo.

La entrega está dirigida por Florian Zeller, y es protagonizada por Anthony Hopkins (como Anthony) y Olivia Colman (como Anne). También cuenta con las actuaciones de: Imogen Poots, Rufus Sewell, Olivia Williams, Mark Gatiss, Evie Wray y Ayesha Dharker.

La memoria se pierde…y las personas también

La apuesta está basada en la obra de teatro “Le Père” y al verla, no me cabe dudas del porqué es candidata al premio más relevante de la academia. Hemos visto, alrededor de la historia, muchísimas películas que tratan sobre enfermedades como la representada…pero no son como esta.

The Father” tiene la hermosa y terrible capacidad de llevarte a la mente de una persona con alzhéimer, a vivir su confusión con respecto a la realidad e incluso, a sentir su dolor. Su narrativa te lleva a ver el mundo como Anthony, te lleva a empatizar con él y ponerte en sus zapatos, cosa que no muchas películas del estilo han logrado.

Desde mi opinión, debo decir que da gusto apreciar una película como esta, donde hay un verdadero arduo trabajo en su guion. Vemos una total originalidad y al mismo tiempo, una gran habilidad al momento de contar la historia, llegando a ser realmente inesperada con el transcurso de los minutos.

Anthony Hopkins: un verdadero maestro

Creo que siempre que hablo de Anthony Hopkins digo “es un maestro” y esta vez, no es la excepción. Cuando hablamos de un buen actor, nos referimos a uno que sea capaz de interpretar cualquier personaje, se crea el personaje y lo actúe bien, y eso es lo que podemos apreciar al ver a Hopkins en su filmografía.

Debo decir que, en ninguna otra cinta había visto a Anthony interpretar un personaje tan vulnerable y me impresionó, no vi a ese hombre enfermo y duro de “El silencio de los inocentes”, ni a ese tipo que se pregunta si va a morir como en “¿Conoces a Joe Black?” y mucho menos al desagradable cura de “Los dos Papas”, y así podría seguir con el resto de las entregas con las que nos ha cautivado por años. Él sigue manteniendo su encanto y su genialidad, cosa que nadie puede negar.

Además de todo lo mencionado anteriormente, Hopkins fue capaz de mostrar perfectamente las facetas que puede tener una persona con alzhéimer; esos cambios bruscos que pueden pasar de un extremo a otro, como la rabia, que finalmente se termina transformando en dolor. Se ha ganado totalmente estar nuevamente como candidato para el premio de “Mejor actor”.

Con respecto a Olivia, también es una enorme actriz que cada vez nos ha impresionado más y más. Ganadora del Oscar en 2019 por “Mejor actriz” y esta vez, candidata a mejor actriz de reparto. Con Anthony, son realmente una dupla imparable.

The Father y sus tonos

Aunque muchos no lo crean, la paleta de colores de una película dice muchísimo, ya que cada color tiene un significado desde la psicología. La paleta de colores se tiende a realizar según la psicología de los personajes, algo característico de un lugar o distintos factores y en “The Father”, no es la excepción. No quiero hacer spoiler, pero los invito a fijarse de principio a fin en los colores del lugar, se darán cuenta que siempre estuvo claro el mensaje y no es hasta el final, que nos damos cuenta que acertamos.

Porque si quieres ver una entrega candidata a los Oscar, que seguro te va a deslumbrar, debes ver “The Father”. Te hará reír, te hará llorar, pero lo más importante, te ayudará a comprender lo difícil y dolorosa que puede llegar a ser una de las enfermedades más incomprendidas y que, lamentablemente, a todos nos puede tocar algún día.

Por Francesca Massone C.