Paul, su esposa Sarah y su hijo adolescente Travis viven solos en una aislada cabaña en un bosque. Esto tras la muerte del abuelo, afectado por una extraña e incurable enfermedad; una afección tan terrible y contagiosa, que Paul y su familia deben usar guantes y máscaras para poder acercarse al anciano.

Fuera de la casa, al parecer no hay nadie. Es decir, la película se sitúa en lo que podría ser un mundo post apocalíptico donde la mayoría de las personas ha muerto producto de esta enfermedad desconocida. Debido a esto, Paul hará lo que sea necesario para proteger a su familia y sobrevivir.

En el cine hay un aspecto muy importante y difícil de lograr que es la atmósfera, es decir, la sensación que te producen las imágenes en pantalla, acompañadas por supuesto de la banda sonora (no necesariamente música, sino los silencios o sonidos que hay). En las películas de terror una buena atmósfera es fundamental para producir escalofríos en el público, la sensación de inseguridad: Ese sentimiento que uno tiene cuando camina solo por una calle oscura en un barrio que sabe peligroso. Y son ciertamente las atmósferas lo mejor logrado de esta cinta, que mantiene al espectador gran parte del tiempo pensando que algo va a suceder, con una permanente sensación de angustia, gracias a los claustrofóbicos espacios donde transcurre la cinta y a los lentos y calculados movimientos de cámara.

La tensión y el mundo apocalíptico que crea el director resultan de esta manera, muy buenos para los amantes del terror psicológico y pausado, ya que se toma su tiempo para crear la tensión en el espectador; sin embargo esto mismo puede ser frustrante para los amantes del terror más físico, con más acción.

El problema con esto, es que el título de la película “Viene de noche” crea muchas expectativas sobre algo que… valga la redundancia, “viene de noche”, es decir, el público se quedará esperando respuestas sobre la amenaza que hay afuera, y no todas serán contestadas.

Por otra parte, las actuaciones no son extraordinarias pero cumplen. La que más destaca en todo caso es la de Joel Edgerton en el rol protagónico, un gran actor que pocas veces ha sido valorado como corresponde y que aquí se lleva gran parte del peso actoral.

Finalmente, “Viene de noche” es un muy buen thriller con tintes de terror, que gustará especialmente a los amantes de esta nueva oleada de películas como “La Bruja” o “It Follows”, pero que podría decepcionar a los que gustan de películas de terror con más acción, sangre y explicaciones al por montón.

Por Juan Carlos Berner

En Twitter: @jcbernerl