¿Qué estoy viendo? es una de las preguntas que me hice (muchas veces) mientras veía la cinta de Netfix “The Prom”, traducida al español como “El baile”, la nueva entrega del destacado director, Ryan Murphy (Glee), basada en la obra musical de 2016 del mismo nombre.

La película cuenta la historia de Emma Nolan  (Jo Ellen Pellman), una joven lesbiana que sueña con llevar a su pareja al baile de la escuela. Sin embargo, el centro de padres se opone a la idea de un baile inclusivo, por lo que Emma decide luchar para lograr su objetivo. De manera paralela a estos acontecimientos, los actores de Broadway, Dee Dee Allen (Meryl Streep) y Barry Glickman (James Corden), se encuentran sufriendo el fracaso de su obra “Eleanor!” , tras ser considerados desagradables por su ego, por lo que deciden buscar una manera positiva de promocionarse. Es allí cuando las aventuras se mezclan y comienzan los focos a brillar, porque los “fracasados” descubrirán que el caso de Nolan, es perfecto para una buena publicidad.

Una historia de locos

Debo admitirlo, la narrativa de este musical no es buena. Tenemos una buena historia, con un buen mensaje, pero contada de una manera que este último se pierde, pareciendo así un popurrí de cosas sin foco y sin un real hilo conductor, por lo que realmente existe una confusión incluso sobre de quién realmente se trata la cinta.

Creo que gran parte de un buen musical lo hacen sus canciones y lamentablemente, en “The Prom” solo destacaría dos de estas, ya que la mayoría, si bien, aportan a lo que se está contando en el momento, no tienen letras pegajosas (como la mayoría de los musicales) que sean fáciles de aprender, sino que tienen letras que la verdad, yéndome al lado fan de los musicales, no cantaría ni disfrutaría. Para mí este punto es sumamente importante, ya que no recuerdo musical que me guste que me desagraden sus canciones, todo lo contrario.

Voces dignas de Broadway

A pesar de lo desilusionada que quedé tras escuchar canciones sin sentido y que incluso, llegaban (a mí parecer) a ser un poco burlescas con las situaciones planteadas (causando 0 risa por ser temas serios), debo admitir que la selección de casting estuvo maravillosa. No siempre podemos ver a Meryl junto a Nicole Kidman, quienes realmente tienen voces espectaculares, potentes, que nos han cautivado ya en otras obras del mismo género.

Tengo que decirlo, mí único pero en algún momento fue Corden, quien en el principio tiene ciertas imprecisiones, las cuales parecen ser producto de falta de práctica, ya que luego logra deslumbrar con su encantadora voz. A pesar del error, debo destacar su interpretación, la cual fue la que más me logró en algún momento emocionar.

¿Entonces?

Con todo lo que he dicho, ustedes se preguntarán…Entonces ¿es buena o mala película? La verdad, creo que este es el gran ejemplo de que un musical no es llegar y llevarlo a la pantalla grande, ya que la manera de narrar en el séptimo arte y de exponer una historia, tiene distintos recursos narrativos que los que tiene una obra teatral. Por otro lado, siendo muy sincera, siento que es un mal musical, el cual salva indudablemente el gran cast que tiene, el gran gasto en escenografía y sus alusiones a otras obras musicales clásicas.

“The Prom” definitivamente es una película que vale la pena verla solo una vez, disfrutarla con sus aciertos y errores, pero principalmente, aprovecharla para reflexionar sobre porqué gran parte de la temática recién se está viendo en el género y qué es lo más relevante…hacer una entrega para vender gracias a un antiguo éxito o realmente cautivar con una cinta de calidad.

Por Francesca Massone C.

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