La secuela directa a la controversial Batman versus Superman (protagonizada por Henry Cavill, Ben Affleck, Gal Gadot, Ray Fisher y Ezra Miller) fue estrenada el 18 de marzo tras una ardua lucha contra Warner, todo para que el corte original de la cinta saliera a la luz. Al final los fans ganaron y reestrenaron la original. Sí, esa que en 2017 tras la salida del director original y la llegada de Joss Whedon, había sido recortada, regrabada y despedazada hasta volverla una mala copia de Avengers.

Como recordarán, la primera versión de “La liga de la Justicia”, obviamente, fracasó en taquilla. Desecharon los planes del universo cinematográfico de DC-Warner y justo en ese mismo momento, comenzaron los rumores de la existencia de una copia sin editar que estaba en manos de Zack Snyder.

Luego de volverse prácticamente el “Santo Grial” de los fans de DC, se demostró que esa copia sí existía y fueron aprobadas las mejoras para que la versión del director pudiera darse a conocer.

Hablemos de Snyder

El problema serio de la película (o del DCUverse) es su director en sí, Snyder tiene en su currículo cinematográfico el haberse metido con las dos fanaticadas más tóxicas de la vida: el cine de zombies (recordemos su debut con Dawn of the Dead, cualquier cosa que no sea de George Romero, la fanaticada la desechará sin mirar atrás) y el cine basado en cómics (300, Watchmen, Dawn of Justice).

El punto de vista de Zack es cero conservador y estemos claros que su estilo visual, su iconografía religiosa, sus tonos desaturados, sus planos y sus secuencias slow-mo, no son para todo el mundo. Así que de pleno, si te disgusta el estilo visual y narrativo de Zack Snyder, no te va a gustar la película y pasa olímpicamente de ella. Sáltala y óbviala.

Lo bueno, lo malo y lo feo de Zack Snyder’s Justice League

La película tiene una duración de 4 horas, divididas en 6 capítulos (con pantalla de título y todo), lo que confirma la teoría de que iba a ser lanzada en formato miniserie y HBO se arriesgó a soltar la carga entera. Si bien es una película de superhéroes, no es una cinta para niños y estos se van a aburrir, ya que si bien es un filme con mucha acción y de la buena, también cuenta con muchas pausas y diálogos necesarios, escenas con carga sentimental fuerte y muertes, muchas muertes.

Intentaré no dar spoilers en ésta crítica, pero puedo decir que no solo es mejor que la versión de Joss Whedon, sino que es una entrega completamente diferente y por lejos, superior a la que vimos en los cines en 2017.

Vamos al grano y sin rodeos

La premisa de “Justice League” se mantiene similar: Tras la muerte de Superman, Steppenwolf está invadiendo el planeta en búsqueda de las Cajas Madre y la Ecuación Anti- Vida, tecnologías que al juntarse crean una fuente de energía capaz de reconstruir un planeta entero. Todo por órdenes del diabólico Darkseid. Por esto, está en las manos del veterano Bruce Wayne reclutar un equipo de héroes para detener la invasión y a su vez, intentar revivir al hombre de acero.

Si comparamos esta versión con la película del 2017, a nivel técnico está mucho mejor trabajada, con una edición consistente y no se notan los cambios de estilo entre escenas originales y re- grabadas. Un CGI muchísimo mejor, un Steppenwolf que sí da miedo y ni hablar de Darkseid y los altos sacerdotes.

Al volver al soundtrack original, se descarta la música de Danny Elfman (a quien admiro pero no calzaba en estas versiones) y vuelve la música de Junkie XL, salvo algunas escenas que contaban con cánticos y canciones un tanto fuera de tono, pero que cumplían.

Algo…¿Eterna?

A pesar que muchos se quejan de la duración de la película (4 horas), tomemos en cuenta que: 1- originalmente iba a ser una miniserie y 2- siendo el último trabajo de Snyder para DC, apostó todo y lanzó la artillería entera sin reservar material para posibles secuelas (que no llegarán). Además, existen algunas pocas tomas de relleno que quizá funcionen para dar más profundidad a los personajes, pero que sin esas tomas, no afectaría la trama general.

El desarrollo de los personajes fue por lejos superior, dejando a Bruce como un organizador y proveedor, mientras crece la amistad entre Cyborg y Flash, y la madurez de Aquaman pasando de ser un ermitaño amargado a un protector de la Tierra. El personaje de Wonder Woman se mantiene similar, como una figura de carácter entre los personajes y una guerrera con todas las de la ley. Las escenas de pelea de esta apuesta son imperdibles.

A groso modo, se podría resumir “Justice League” como una película épica, ceremoniosa, con mucha mitología, flashbacks, premoniciones distópicas, mucho drama y acción, y que por casualidad también tiene superhéroes involucrados. Si disfrutas el trabajo visual de Snyder más allá de una película de superhéroes, vas a disfrutar la película.

Como siempre digo al final de mis artículos, vean la película y generen su propia matriz de opinión, queremos saber qué piensan. La Fuerza os acompañe!

Por Iván Izquierdo