Este ha sido un año que nadie recordará con nostalgia. Ya se han hecho suficientes memes respecto al desastroso 2020, la pandemia, las noticias falsas y todo el fenómeno social que se desató, pues se visibilizaron las desigualdades sociales como nunca antes, en un escenario en el que solo pudieron quedarse en casa quienes se lo podían permitir, o solo los alumnos con acceso a la tecnología pudieron optar a las clases en línea. Junto con esto, se desató una ola de mucha conspiranoia, esoterismo y expertos de internet que saturaron las redes y lo seguirán haciendo. Mientras escribo esto llegó la nueva cepa a Chile. Quedan pocos días para el fin del año 2020 y entonces, ¿cómo cerrarlo? Los creadores de “Black Mirror” se atrevieron con este mockumental.

Para quienes no lo saben, un mockumental, pese a que suena como algo relacionado con los mocos, es un documental falso, que emula el lenguaje y narrativa del género para dar a conocer una situación ficticia. Ejemplos de mockumentales hay por montones: “Zelig” de Woody Allen, varios de Werner Herzog e incluso uno que dice que la llegada a la Luna fue una farsa y que muchos aún creen que es de verdad. Y ese es uno de los problemas con estas producciones, que muchas personas creen que se trata de un documental de verdad, y en la era de la información falsa, no son pocos los que pisan el palito. No olvidemos que estamos lidiando con la misma sociedad que creía que el Covid19 era un invento de los medios para frenar las protestas, que al mismo tiempo fue creado en un laboratorio para eliminar a la raza humana, o que las vacunas nos convertirán en reptiles.

Para que un mockumental funcione, debe manejar muy bien los códigos audiovisuales y pretender ser lo más real posible. No obstante, el espectador crítico sabrá que se trata de ficción, pese a que hace un pacto de credibilidad con el director. Cuando vemos el mockumental del Monstruo del Lago Ness de Herzog, sería absurdo creer que el monstruo de verdad existe.

Debo decir que, para unos expertos en distopía como los creadores de Black Mirror, esperaba más. El mockumental no está del todo mal, pero tampoco está del todo bien. El tono es evidentemente humorístico y busca hacer una sátira de los principales eventos en torno a este fatídico año, pero desde una óptica más que nada norteamericana. La pandemia, la derrota de Trump, la muerte de Daniel Prud a manos de un policía, son tratados con un humor negro que, al parecer, reproduce un sentido del humor que proviene de los memes.

Las falsas entrevistas a supuestos ciudadanos interpretados por actores conocidos en el medio, son una burla a los estereotipos más populares de la internet, como la white trash racista, el millenial perezoso, el que cree en las noticias falas y conspiraciones, la progresista rabiosa y pretenciosa, son los miembros de una fauna que uno ya conoce al revés y al derecho en los memes de las redes sociales y en este caso no aportan nada nuevo.

También se extraña una mirada crítica respecto al año 2020, aunque lo más probable es que eso no haya sido la intención de los realizadores. En lugar de una visión ácida y políticamente incorrecta de este año, justo lo que uno esperaría de un mockumental emitido a finales del 2020, lo que obtenemos es una colección de entrevistas que apelan a un humor predecible y que, si bien en ocasiones resulta divertido, en otras es tan solo una evocación a los memes de internet.

El documental no es malo, sino olvidable. Quizá todo es parte de la performance. A lo mejor, una producción creativa e impecable no habría sido el mejor cierre para un año tan nefasto, y los creadores lo sabían. Puede que, a propósito, hayan creado este broche de oro insípido, que toma como público objetivo al cibernauta promedio, en una hábil y paradójica forma de darle el cierre que corresponde a un año que nadie querrá recordar y que deseamos dejar atrás lo más pronto posible.

Ahora, para darle el cierre que corresponde a esta crítica, diré lo que nadie se atreve a decir: “2021, sorpréndenos”. Vengan de a uno.

Por Felipe Tapia, el crítico que no otra cosa es sino el reflejo de tus propios miedos e inseguridades.