Como hemos dicho en varias ocasiones, el cine es esencialmente emoción, y algunas veces para emocionar al espectador, no se necesita un guión complejo ni actores famosos; basta con una buena idea y una hermosa lección de vida.

Este es el caso de “El precio más alto”, un cortometraje que está siendo difundido por redes sociales, cuyo mensaje no te dejará indiferente.