Una película de Tim Burton es conceptualmente reconocible a primera vista… la mayoría de las veces. Todos conocemos su extraño estilo visual y argumentativo, pero poco sabemos respecto a cómo llegó a él. Es por eso que la intención de este artículo es contarles un poco más sobre sus comienzos en el cine.

La filmografía de Burton no pasa inadvertida para nadie, desde “Beetlejuice” (1988), “El hombre manos de tijera” (1990), pasando por “Pesadilla antes de navidad” (1994), y cruzando al siglo XXI con “El Planeta de los Simios” (2001), la emotiva “Big Fish” (2003), “El cadáver de la novia” (2005) y “Big Eyes” (2014). Sin dejar de lado Re-makes de clásicos como “Charlie y la fábrica de chocolate” (2005), “Alicia en el país de las Maravillas” (2010) y del musical de Broadway “Sweeney Todd” (2007). En realidad la lista es aún más larga, ya que Burton nunca ha parado de dirigir.

FOTO 1

El pequeño Tim Burton

El bebé Timothy William Burton, nació en el 25 de agosto de 1958 en Burbank, California, Estados Unidos. Si le preguntan a Burton sobre su infancia, dirá que se sentía un niño incomprendido y fuera de lugar. Quizás porque le gustaba jugar en los cementerios de noche, o porque era un fanático de los comics y el cine de terror. Sea cual sea el motivo, es gracias a estos gustos peculiares de donde nace su estilo artístico único, un poco gótico y a veces tétrico, con personajes cadavéricos y ambientaciones sombrías, pero que convive en armonía con colores de carnaval. Un personaje que oscila constantemente entre los vivos y los decadentes. Este niño disfrutaba realizando parodias sobre delitos sangrientos o asustando a los vecinos con falsas invasiones extraterrestres.

Si bien su padre fue jugador de béisbol, Tim jamás destacó en los deportes. Lo que sí tenía era una sobresaliente habilidad artística. Malo para los deportes y bueno para lo grotesco, la adolescencia no fue nada fácil para él. Considerado un “freak” por sus pares, muchos de sus protagonistas reflejan esta etapa de su vida. Personajes inadaptados, ya sea por defectos físicos o debilidades emocionales, sensibles, obsesivos, nerviosos, macabros y con vivaz creatividad, de look pálido y cabello negro, podemos ver al director y guionista en muchos de ellos.

A los dieciocho años, su talento lo llevó a conseguir una beca de estudios en el “California Institute of the Arts” (CalArts), escuela creada por el mismo Walt Disney en California para formar a los animadores y dibujantes del futuro. Ahí, Tim Burton fue compañero de John Lasseter, creador de “Pixar” y Brad Bird, creador de “Los increíbles” (2004) y “Ratatouille” (2007). El estilo artístico de Burton siempre se hizo notar respecto al de sus pares, siendo muy poco convencional tanto en la técnica como el extravagante diseño de sus personajes.

Tim Burton sentado en el piso a la derecha

Tim Burton sentado en el piso a la derecha

Ya en 1979, Burton es oficialmente contratado en los estudios Disney, para trabajar como uno de muchos animadores del staff. Pero con el tiempo queda en evidencia que su particular estilo dista mucho de lo que los estudios Disney consideraban fantasía para niños. Tim Burton, desde siempre sintió especial admiración por el trabajo de Vincent Price, considerado uno de los intérpretes de terror clásico más destacado del cine.  Por esta razón, años más tarde, Tim cumpliría uno de sus grandes anhelos contando con él como la voz del narrador en uno de sus primeros cortometrajes en stop-motion: “Vincent” (1982), cuya trama además es un claro homenaje al actor.

Tim Burton realizando las maquetas para  "Vincent"

Tim Burton realizando las maquetas para “Vincent”

En el corto “Frankenweenie” (1984), con un particular estilo visual, el protagonista, Victor, tras perder a su perro en un accidente decide revivirlo al estilo de Frankenstein. Fue un corto bastante polémico para Disney, los ejecutivos reprochaban la falta de un final feliz clásico y Burton se sentía otra vez un adolecente incomprendido, comenzando su alejamiento con el estudio. De todas maneras, en 2012 Disney y Tim se reconciliaron de alguna manera realizando un re-make de este corto, del mismo nombre (“Frankenweenie”), pero en formato largometraje.

Para  1985, Burton ya estaba fuera de Disney y comenzaba a trabajar para Warner Brothers en “La gran aventura de Pee-Wee Herman” (1985) y  comenzando una sicodélica saga de “Batman” con un memorable Michael Keaton “disfrazado” de Batman (aunque la Warner sugería darle el papel a Arnold Schwarzenegger) y Jack Nicholson como un dantesco Joker (Guasón).A pesar del paso de los años, las referencias a Vincent Price siguen presentes en el trabajo de Burton, hasta que al fin, trabajando para  FOX  en “El hombre manos de tijera” (1990), Price interpretaría el rol del “Inventor” de Edward, siendo ésta además la última película de Vincent.

Burton y Vincent Price

Burton y Vincent Price

Como dijimos en un comienzo, Burton tenía un especial gusto por las historias oscuras, siendo Edgard Allan Poe uno de sus autores favoritos, por eso no es extraño que en algún minuto de su vida escribiera su primer libro infantil: “La melancólica muerte del chico ostra” (1997), ilustrado y escrito en verso por él mismo, recopila 23 cuentos en verso sobre niños extraños, inadaptados y solitarios. Un libro que todo fan debe tener al menos en PDF. La publicación contiene pequeñas historias de humor negro sobre niños extraños, deformes, solitarios, accidentados o inadaptados: un niño con clavos en vez de ojos, una niña con demasiados ojos, la niña vudú o el chico tóxico. En fin, Burton exagera el concepto de lo rechazado y lo transforma en emotivo o reflexivo, son ilustraciones de trazos simples y con el mismo estilo que acostumbramos a ver en sus películas animadas.

Retrato de Tim Burton. Gentileza del artista Fabián Rivas

Retrato de Tim Burton. Gentileza del artista Fabián Rivas

De aquí en adelante la historia es conocida: sabemos que Tim Burton utiliza con frecuencia los mismos actores en sus películas, entre ellos: Johnny Depp y Helena Bonham-Carter (exesposa), y que además, tiende a bautizar a sus protagonistas como Vincent, Victor o Edward. Hay quienes dicen que Burton se ha dedicado más a explotar su concepto de diseño por sobre la profundidad de los guiones, volviéndose monótono en sus historias. No sé qué tan cierto se esto, pero lo que sí está claro es que desde sus inicios, y hasta ahora, no podemos clasificarlo como un director de películas infantiles, el abanico de temáticas y técnicas en su trayectoria es bastante amplio, así como el público que lo sigue y en eso los números no mienten.

 

 

 

 

 

 

Por Alexis Flores

En Twitter: @Alexiziz

 

Información y fotografías: “Maestros del Cine” de Aurélien Ferenczi.