Es uno de los personajes que más ha aparecido en el cine y la TV, pero no por eso es un personaje repetido o aburrido, al contrario. Drácula sigue causando fascinación entre los fans del terror y lo desconocido porque su leyenda sigue siendo muy actual, llena de misterio, sensualidad y magia. Es por eso que no extraña que la BBC y Netflix hayan decidido hacer una nueva versión del personaje, en una miniserie de 3 capítulos que se estrena en pocos días más en la plataforma Streaming, con Claes Bang como el vampiro.

Quizás el nombre del actor no te suene familiar, pero cabe destacar que es el mismo protagonista de “The Square, La Farsa del Arte”, película sueca que ganó la Palma de Oro en el Festival de Cine de Cannes.

Esta nueva serie de “Drácula” fue creada por Mark Gatiss y Steven Moffat, los responsables de la exitosa serie “Sherlock” que protagoniza Benedict Cumberbatch. Ambos proponen una reinvención al personaje gótico, provocadora e inteligente que podría no ser del agrado de quien busque algo demasiado tradicional. Lo que se destaca principalmente de ella es que al comienzo, por la forma en la que se desenvuelve, parece seguir el patrón de otras producciones, pero esto cambia rápidamente ya que se altera de forma que parece más una adaptación libre en muchos aspectos, lo que la vuelve atrevida y llena de giros que la convierten en un producto fresco pero que a la vez funciona como homenaje a lo que se conoce sobre el personaje.

Estos son los comentarios de los críticos que ya la vieron:

Lucy Mangan de The Guardian:

Es una carta de amor manchada de sangre a un clásico, bellamente y delicadamente perfumado con el más leve indicio de necesidad de hilos góticos; un homenaje a todos los grandes condes que se han ido antes, pero que sigue siendo algo propio. Y de nuevo, como lo mejor de los Sherlocks de Gatiss y Moffat, con la inteligencia de búsqueda que promete dar cuerpo a la historia fundamental. Disfruta hundiendo tus dientes en esta serie.

Jorge Loser de Espinof:

Gatiss y Moffat conocen la iconografía de la Hammer y despliegan todo un manto de atmósfera gótica y recursos del cine de terror, quizá en ocasiones abusando de algunos sustos de volumen, pero sin olvidar los aspectos más físicos y decrépitos de la mitología del vampiro. Muertos, ghouls, transformaciones, animales, víctimas de anatomías corruptas y metamorfosis conscientes de la importancia del látex, el pringue y la sangre tangibles. ‘Drácula’ es una pieza de horror puro y duro.

Ed Cumming de Independent:

Se siente como un proyecto de pasión para los creadores, especialmente Gatiss, que tiene un amor por el horror bien documentado. Este entusiasmo lleva a Drácula, e ignoramos el extraño efecto especial poco fiable que lo hace sentir como un Doctor Who gótico. Nada de esto tiene sentido, pero hay una razón por la que estos vampiros viven durante tanto tiempo.

Anita Singh de Telegraph:

Gatiss y Moffatt rindieron un homenaje a las adaptaciones pasadas de Drácula; En una toma de sus colmillos, Bang tenía un parecido sorprendente con Christopher Lee. Los murciélagos, el castillo espeluznante y la capa, todos están aquí. Pero los escritores se deleitaron en quitarnos la alfombra. Si contratas a los creadores de Sherlock para volver a hacer Drácula, terminas con un espectáculo al estilo de Sherlock: diálogo y giros ingeniosos de la trama. Jugaron rápida y libremente con la historia de Stoker.También hay mucha sangre, pero sospecho que los que se vieron desanimados por esta adaptación se habrán sentido más ofendidos por el humor que por la sangre.

Jack Pusey de The Sun:

La cinematografía merece una mención, con las sombrías ubicaciones góticas que aumentan la sensación de antiguo drama. Con todo, el Drácula de la BBC es una prueba de que, cuando se trata de honrar fábulas legendarias, equilibrar un fiel recuento con atreverse a alejarse del guión es donde reside el genio. Ahora, ¿dónde pusimos nuestras estacas de madera?

Euan Franklin de Culture Whisper:

Al principio, es difícil determinar qué tan impresionante será esta adaptación. Moffat y Gatiss proporcionan los placeres góticos habituales y los miedos escalofriantes para la primera mitad (como Sherlock, cada episodio dura 90 minutos), que entretienen pero no ofrecen muchas sorpresas más allá de lo genéricamente macabro. Pero una vez que llega el acto final, las luces que te mantienen a salvo de repente explotan en un espectáculo de terror gloriosamente impactante. Bang hunde los dientes en el papel: inyecta una malevolencia hirviente y divertida en el personaje en una de las representaciones más teatrales hasta la fecha.

 

Fuente: Tomatazos.com