“Justice League: Doom” Contando la misma historia nuevamente

Estimado lector: lo que estás leyendo es una crítica escrita por un tipo enfermizamente ñoño, y si no conoces algunas de las referencias a películas o series citadas, te recomiendo echar un vistazo al artículo sobre adaptaciones animadas DC que fue publicado en esta misma página. Porque yo sé que tú sí tienes vida.

Lamentablemente, el proyecto de hacer una película de La Liga de la Justicia se canceló enésima vez. En primer lugar, porque sería muy difícil conjugar franquicias tan disímiles como el Batman de Nolan, “Superman Returns” y  “Linterna Verde”. En segundo lugar, por el escaso éxito de las dos últimas.  Como resulta difícil que se amase un proyecto de la envergadura de Avengers, cortesía de la competencia, tendremos que conformarnos con las producciones animadas.

“Justice League: Doom” es la tercera película de DC Animated del supergrupo (Las dos anteriores son “New Frontier” y “Crisis On Two Earths”), y continúa la tendencia de adaptar cómics clásicos o con algún grado de éxito, esta vez es Torre de Babel de Mark Waid.  Fue estrenada hace algunos días y los personajes escogidos son Superman, Batman, Mujer Maravilla, Linterna Verde, Flash, y Cyborg, en reemplazo de Plastic Man y Aquaman. La historia es más o menos así: El villano Vándalo Salvaje (Que en el comic es Rhas As Gul) recluta a un grupo de supervillanos, cada uno con una rencilla personal contra alguno de los miembros clásicos de La Liga,  menos el primerizo Cyborg, y roban los planes que secretamente tiene guardados Batman para derrotar a cada miembro de La Liga, en caso de que se volviesen contra la humanidad. Los villanos no son ni por asomo lo mejor de la galería de cada uno, por lo menos a mi juicio: Cheeta, enemiga de la Mujer Maravilla, algo así como la prima pobre de Gatúbela; Bane, una masa de músculos que perdió la gracia después de dejar paralítico a Batman, único motivo para justificar su creación y existencia; Star Saphire, cuyos motivos para ser archivillana son básicamente los de una ex con el corazón roto porque Linterna Verde la pateó ¿Cómo tomarse en serio un malo así? ¿Qué puede hacer en contra de Linterna Verde? ¿Llamarlo por celular  borracha de noche? ¿Sapearle el facebook?; un Némesis malvado del Detective Marciano demasiado cliché como para tomarlo en cuenta; El Amo de Los Espejos, villano clásico de Flash y que estaría bien de no ser por su nuevo traje, que no me gusta para nada, me quedo con el clásico; y por último, Metallo, enemigo de Superman y el más aceptable del grupo antagonista, esta vez se entiende su elección, se necesitaba uno que le hiciera el peso al Hombre de Acero, pero los pesos pesados como Brainiac o Luthor jamás aceptarían ser subordinados de otro villano, y Bizarro es demasiado tarado como para representar una amenaza seria (¡Vamos! Que es un tipo que dice hola para despedirse y chao para saludar).

La película es bastante decepcionante. Se trata de otra historia más de un villano que traza un plan para vencer a los miembros de La Liga, y cuya meta final es: ¡Adivinen! ¿Acabar con el lucro en la educación? ¿Romper el récord del choripán más grande del mundo? No, señores, el villano busca ¡Destruir el mundo! En realidad, solo quiere destruir una parte para desatar la famosa teoría conspiratoria del New World Order. La única justificación para una historia tan poco novedosa es que esté dirigida para el nuevo público y familiarizarlo con los personajes. Pero a excepción del Detective Marciano, creo que estos chicos están demasiado presentes en el inconsciente cultural colectivo para necesitar ser presentados por enésima vez. Y se puede hacer igual con historias mejores. Con respecto al público viejo, esta historia es prescindible y repetida, otra historia de los mismos héroes luchando por cuadragésimo quinta vez con los mismos malosos que todavía no entienden que nunca podrán ganarle a sus rivales. Si yo fuera villano, me daría por vencido al tercer intento y luego buscaría pega, resulta patético que hayan malgastado la mitad de su vida en planes malévolos. Son El Equipo Rocket de la historieta norteamericana.

Otro punto flaco: El Cyborg. Su importancia en esta historia es un misterio. Cyborg comenzó como adolescente en los Titanes y su carrera superheroica lo ha catapulteado a ser un miembro de La Liga, aunque sospecho que acá lo metieron, en reemplazo de Aquaman y Plastic Man (Personaje mil veces mejor y que merece hace años una adaptación animada), para cumplir con la cuota racial sin sacar a Hal Jordan como en la serie. El problema es que esta era la oportunidad de Cyborg de tener una aparición digna que lavara la ridícula caracterización en la serie de Teen Titans, pero acá es prácticamente el niño de los mandados, el alumno con problemas de aprendizaje, el Mucho ayuda el que no estorba. En algún momento uno piensa que es el factor que Vándalo salvaje no tomó en cuenta para sus planes, el elemento sorpresa que salvará a sus amigos con mejor currículum, pero no es así, el tipo se dedica básicamente a hacer pegas administrativas en toda la película. Es cierto que descubre el plan de Vándalo Salvaje metiéndose en su computadora, pero cuando este ya había sido atrapado, podría haber sondeado su mente el Detective Marciano o La Mujer Maravilla podría haber usado su lazo de la verdad.

Siguiendo con los cambios en el reparto, no entiendo por qué se reemplazó al genial Rhas As Gul por Vándalo Salvaje, villano que aunque funciona bien no tiene por qué quitarle el puesto a su colega malulo. Además, en algún momento Vándalo le dice al Amo de los Espejos que él ya conoce la identidad secreta de Batman desde hace tiempo ¡Y ese tipo no tiene cómo conocerla! Rhas As Gul sí que la conoce, y encaja mejor en la historia, ya que es un rival que respeta y admira a Batman, y valora demasiado el mito como para revelar su identidad, además él no recurre a la traición. Así que quedé marcando ocupado con eso de que Vándalo salvaje sabía quién es Batman ¿Con qué ropa?

Finalmente, debo decir que la historia se desvanece en puras peleas, explosiones y patadas, y se pierde de vista una interesante idea a desarrollar: El cómo se planta la semilla de la desconfianza cuando La Liga se entera de que Batman, hace años, había trazado planes para neutralizar a sus compañeros, en caso de que se volviesen en su contra. La idea termina sepultada por la tontería de las peleas, y la supuesta derrota de La Liga nunca termina de convencer, en el fondo sabemos que algo pasará y no serán derrotados, y no nos llevamos ninguna sorpresa.

Después de que hayan adaptado magníficas historias como “All Star Superman” y “Batman: Year One”, cuesta creer que hayan elegido una tan flojita y poco original. Creo que deberían haber escogido Identity Crisis, pues desarrolla un tema parecido, la historia es infinitamente mejor, tiene muchísimos personajes más sin que por ello estorben o sean innecesarios, es impredecible y original como ella sola, y una extensión de 7 números ideal para hacer una película animada. De verdad, es que no lo entiendo, cómo se desaprovecha una oportunidad así.

Por el Genial Felipe Tapia, futuro soberano de la humanidad.

One thought on ““Justice League: Doom” Contando la misma historia nuevamente

  1. Perdona pero discrepo un poco contigo, Justice League Doom me parecio una buena pelicula, muy superior a Batman Year One pero muy inferior a la extraordinaria Batman Under the red hood, la pelicula entretiene y lo hace bastante bien, obviamente no podia ser igual a torre de babel pero tampoco decepciona tanto como tu dices, los villanos estan bien elegidos y su gran defecto es su duración creo que ya es hora de que Bruce Timm y cia aumenten la duración de estas excelentes producciones.

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