Comienza una nueva década y por tanto es un buen momento para hacer recuentos. Tal vez la idea no sea increíblemente original, pero a todos nos gustan los rankings para saber si estamos de acuerdo o no con ellos, o simplemente porque nos interesa conocer que es lo que los críticos, y el público consideran lo mejor en determinada categoría.  Tratando de equilibar estos criterios y tomando en cuenta la popularidad, los premios y haciéndo una revisión de otros rankings similares anteriormente publicados, esta es nuestra lista con lo mejor de las series de TV de la década que recién terminó. Por ahí alguien dijo “esta es la época dorada de las series”, por lo cual elaborar este conteo fue difícil, pero siempre es grato tener que escoger entre cosas de excelente calidad.

 

10. “Prison Break”.

Esta serie comencé a verla ya tarde, cuando en Chile Mega transmitía su tercera temporada. En todo caso ya sabía bastante de ella pues mi hermana era fanática desde el comienzo, aunque a mi por alguna extraña razón no me había llamado la atención.  La tercera temporada, a pesar de ser la más débil, me gustó bastante, y fue el puntapié inicial para indagar en esta serie desde el comienzo, que en Chile al igual que Lost, fue un rotundo éxito de audiencias (al menos las 2 primeras temporadas).  Para los que no la han visto se trata de lo siguiente: Lincoln Brurrows (Dominic Purcell) es un tipo que, debido a una conspiración que se descubrirá más adelante, es encarcelado injustamente y condenado a la pena de muerte. Su hermano, Michael Scofield (Wentworth Miller) es un brillante ingeniero, y diseñador de la cárcel donde está encerrado Burrows. Sabiendo a su hermano inocente, Scofield decide tatuarse en el cuerpo los planos de la cárcel y entrar a ella para rescatar a Lincoln. Entretanto Scofiled se enamora de la dra. de la cárcel, Sara Tancredi (Sarah Wayne Callies) y comienzan a descubrir una enorme red conspirativa que va más allá incluso del gobierno norteamericano. Una serie con un ritmo ágil y entretenido, de aquellas que a uno lo mantiene pegado al borde del asiento.       

9. “Lie to me”.

 ¿Se imaginan tener un super poder que les permita saber siempre cuando una persona está mintiendo?, es decir, ser una especie de detector de mentiras humano?…  Bueno, un investigador norteamericano, el doctor Paul Ekman  ha logrado identificar las miles de microexpresiones faciales y corporales que nos delatan cuando estamos mintiendo o tenemos algún sentimiento en particular, y de esta forma saber, con sólo mirar a una persona si está mintiendo, utilizando el método científico. El doctor Ekman aunque no lo crean, existe en la vida real, y es reconocido mundialmente, no como un superhéroe (aunque creo que podría serlo), pero sí como uno de los psicólogos más destacados del siglo XX. Tomando en cuenta esta tan interesante premisa es que Samuel Baum y el Canal Fox decidieron crear “Lie to me” (Miénteme, en español), serie en la cual el doctor Cal Lightman, interpretado por el genial Tim Roth, tiene las habilidades que el doctor Ekman posee. Lightman es el dueño de una empresa llamada “The Lightman Group”, una especie de agencia de investigación privada que asesora a distintas instituciones como el FBI, la DEA, la CIA,  y un largo etcétera de ese tipo de organizaciones, aunque también recibe llamados de empresas privadas y algunas veces (las menos), de algún particular, siempre y cuando a Lightman le parezca interesante el caso, o deba devolver algún favor. Junto a él trabaja su socia, la doctora Gillian Foster (la guapísima Kelli Williams), además de Eli Locker (el cantante Brendan Hines) y Ria Torres (Monica Raymund). Esta última la que le da más dolores de cabeza a Lightman por ser una “natural”, es decir, Torres es capaz de intuir cuando una persona miente, sin tener el conocimiento científico del doctor. Lightman intenta permanentemente explicarle que ese maravilloso don que ella tiene podría amplificarlo mucho más si estudiara las técnicas descubiertas por él.

Como todos los genios, Lightman tiene su personalidad: es pedante, cree que el mundo gira en torno suyo, y se sabe intelectualmente superior al promedio. Esto,  al igual que otras series como “The mentalist” o el referente de todas, “House”, hace que “Lie to me”,  sea un programa inteligente y atractivo, con toques de humor, tragedia, y un buen manejo del suspenso.

La verdad es que esta serie estuvo a punto de quedarse fuera de esta lista ya que recién se estrenó el año pasado, en enero, y de las que aparecen en este ranking es la más nueva. Sin embargo sus inteligentes guiones, su ritmo, creatividad, y especialmente  la brillante actuación de Tim Roth, la hace merecedora de estar entre las mejores de la década anterior.

8. “Battlestar galactica 2003″.

“Battlestar Galáctica” en su versión 2003 es un remake de una serie emitida originalmente en 1978, creada por Glen A. Larson y protagonizada por Lorne Greene y Dirk Benedict (si, “Fast” de Los magníficos). En su momento, Battlestar Galactica fue la serie con el presupuesto más alto de la televisión, lo que se traducía entre otras cosas en sus excelentes efectos especiales. La versión 2003 es protagonizada por Edward James Olmos en el papel del Comandante Adama, líder de la nave Galáctica, estrella de combate,  que le da el nombre a la serie.  Ambas versiones tienen una línea argumental común: En el futuro, los humanos crearon a los Cylon, una especie de inteligencia artificial (son robots humanoides) con el fin de hacer labores que a los humanos nos les gustaba hacer. Con el tiempo,  los Cylon se rebelaron e iniciaron una gran guerra, que finalizó con un armisticio entre ambas partes. Pasó un largo período de tiempo (décadas) y los Cylon desaparecieron, los humanos no volvieron a saber de ellos.  Es en este contexto, cuando los humanos menos se los esperaban, que los Cylon contraatacaron y destruyeron las doce colonias habitadas por los humanos (con armas nucleares por miles), quedando como único vestigio de la humanidad los tripulantes del Galáctica y algunas cuantas naves civiles. La misión del Galáctica es resistir el continuo ataque de los Cylon y a la vez encontrar refugio en una legendaria decimotercera colonia, de ubicación desconocida, pero que tal vez ustedes conozcan: el planeta Tierra.  

El 2010 se estrenó una tercera serie basada en la franquicia llamada Caprica, que está ambientada en los sucesos justo antes del comienzo de la serie de 2003, a modo de precuela.

7. “Damages”

La secuencia está muy bien lograda: imágenes de la ciudad, detalles varios, la puerta de un edificio, aparentemente un hotel, que se acerca a través de varios cortes rápidos. Vemos un ascensor y dentro a  una mujer ensangrentada y semidesnuda cubierta a medias por un impermeable, que sale corriendo del hotel. Corte y luego la vemos que está en un cuartel de la policía, aparentemente sin saber quien es. Los policías hacen algunas conjeturas y se preguntan quien podrá ser. La mujer solo tiene en sus bolsillos una tarjeta de visita de un conocido abogado. Letras blancas sobre fondo negro y el siguiente texto: 6 meses antes.  

Así comienza el primer capítulo de “Damages”, una intensa serie sobre abogados, empresarios y también gente común,  protagonizada por un elenco de lujo entre los que se cuentan Glenn Close, Rose Byrne, Ted Danson y Željko Ivanek (un actor que siempre hace de ruso malo en las películas).

“Damages” es una especie de obra de arte contemporánea dentro de la televisión actual, una mirada diferente, dramática y bastante realista sobre el mundo de la corrupción, la manipulación y el poder, donde los buenos no son tan buenos y los malos no son tan malos. O al menos eso es lo que nos quieren hacer creer.

El lenguaje es más cercano al cinematográfico que al de la TV, con un destacado trabajo de dirección (algo poco habitual en este medio) y parece estar hecho de manera calculada y con calma, sin el frenesí habitual que la producción televisiva exige, y que sin ocupar grandes recursos ni efectos (ni siquiera hay tomas con dolly, steadycam o plumas, casi todo es a pulso o trípode) logra intensificar las emociones, las escenas y las actuaciones, ya de por sí excelentes.

 6. “The office”

Esta serie es una comedia, emitida bajo el formato de un falso documental que nació originalmente en Inglaterra y que en su versión norteamericana terminó por ganarse el corazón de millones de telespectadores en el mundo entero. Esto sin embargo no quita que la original sea una gran serie, pero Steve Carrell (“El súper agente 86”) le dió el broche de oro con su brillante interpretación. En Chile también hubo una versión (“La ofis”), de gran calidad tanto en sus guiones (obvio, eran los mismos británicos), y en su calidad actoral, en especial el rol protagónico a cargo de Luis Gneco, que nada tenía que envidiarle a sus colegas del hemisferio norte . Tiendo a pensar que si no fue el éxito que se esperaba, es porque es un humor un poco más “inteligente”, más abstracto, y el público chileno en general está acostumbrado a reírse con un humor más físico y básico (aunque igual de válido) como el que hace Che Copete (maestro). Sin embargo hubo un pequeño grupo de fans que hicieron protestas a las afueras de Canal 13 cuando la serie fue cambiada a un horario muy tarde (la daban como a la 1 de la mañana) y durante un tiempo metieron bastante ruido en los medios. Esto habla de que en verdad era un programa de gran calidad (imagínense, ir a protestar a la calle, con bombos y pancartas para defender… un programa de televisión!!!) con un gran elenco encabezado por un brillante Luis Gneco. Es de esperar que en el futuro, con una audiencia más madura, Canal 13 la reponga, para volver a disfrutar de humor de buena calidad hecho en Chile (aunque sea con guiones británicos).

 

5. “CSI” en sus tres versiones.

 Aunque a muchos les sorprenda, “CSI” es la serie más vista del mundo. La versión original, ambientada en Las Vegas, y sus 2 spinoff, CSI Miami (donde actuaba Cristián de la fuente) y CSI Nueva York,  son de gran calidad técnica, actuaciones decentes  y guiones impecables (se dice incluso que en muchos países los jóvenes han decidido estudiar para detective o forense, influenciados por el programa) . Cientos de fanáticos se suman a este show, entre ellos, uno de los directores de cine más idolatrados de la cultura pop; Quentin Tarantino. Él mismo dirigió un capítulo larga duración, con el que termina la quinta temporada de CSI La Vegas, capítulo que colapsó la descarga a través de internet una vez que fue emitido. CSI es una serie de números grandes: no sólo es la más vista del mundo. Su antiguo protagonista, William Petersen era hasta hace poco el actor mejor pagado de la Televisión (del mundo) recibiendo un sueldo de más de U$500.000 dólares por episodio. Además el inicio de la última temporada ( la décima) tuvo una secuencia que es la más cara de la historia de la TV. Aquí también se nota la mano de uno de sus productores, Jerry Bruckheimer, otro de los reyes midas del cine, productor de películas como “Piratas del caribe”, “El rey Arturo”, “Bad Boys”,  “60 segundos”, “Pearl Harbor”, “Armagedón”, “La roca”, etc.

Tal vez el único gran pecado de “CSI” (y por lo cual no está más arriba en la lista) es su falta de emociones humanas profundas. A pesar de que en todos los capítulos hay cadáveres, rara vez se ve a alguien sufrir de verdad: hijos muertos trágicamente y madres que parecen indolentes, esposas asesinadas y maridos a los que nunca se les cae una lágrima.  A veces, el apego al método científico hace que esta serie se olvide que lo más importante son las personas. Actualmente solo la versión original se continúa haciendo, ya que las versiones de Miami y New York fueron canceladas.

En el siguiente video, la secuencia millonaria que dio inicio a la décima temporada de CSI Las Vegas. Una joya.

 

 4. “El escudo” (“The shield”)

 Esta serie la conocí gracias a un jefe que tuve que era fanático de las series policiales y las películas de gángsters. La verdad es que al principio no me llamó mucho la atención, pero buscando información sobre ella en la red, me interesó, y así fue como hice un gran descubrimiento. La serie tiene un reparto de lujo, encabezado por  Michael Chiklis, quien ganó un Emmy y un globo de oro por su papel. Se suman también dos monstruos del arte escénico como Glenn Close (no sólo en “Damages”, parece que a Close le acomoda la televisión) y Forest Whitaker.

La historia es sobre el departamento de policía de la Ciudad de Los Angeles, que trabaja en el distrito de Farmington (que no existe en la realidad) y su equipo de asalto,  formado por 4 policías bastante especiales, que utilizan los métodos que sean necesarios para lograr su cometido, sea legal o no, lo que incluye entre otras cosas  extorsión, tortura, robo e incluso el asesinato de ser necesario para cumplir con el trabajo. El equipo es liderado por el detective Vic Mackey (Michael Chiklis, La mole de “Los 4 fantásticos” ) y junto a él  trabajan  Shane Vendrell, Ronnie Gardocki y Curtis “Lem” Lemansky.

“The shield” podría ser definido como el lado B de “CSI”. Mientras en esta última los crímenes se cometen en sectores ABC1 de Estados Unidos, en The shield se muestra el lado sucio, rústico y empobrecido del país del norte. Mientras en CSI se resuelven los casos mediante un riguroso método científico, en la otra se resuelven utilizando la mentira, el soborno y el asesinato. Dos caras opuestas, dos visiones muy diferentes sobre el trabajo policíaco estadounidense.

Otro aspecto llamativo de la serie es “The barn”, que es el cuartel de policía donde transcurre gran parte de la historia. Según wikipedia, “este atractivo edificio de dos plantas podría considerarse como un actor más de la serie”, partiendo por el hecho de que, según nos cuenta la historia, el edificio era la antigua iglesia de la ciudad. El trabajo de dirección de arte aqui es genial, y en este “cuartel” de policía están a la vista las jaulas de los prisioneros  (como en los viejos westerns norteamericanos)  y cada espacio es singular y único. Para los que la quieran seguir por el cable, por la señal de AXN.

3. “Los Soprano”

  21 Premios Emmy y 5 Globos de Oro durante 6 temporadas y 86 capítulos, la avalan como una de las mejores series de Televisión de todos los tiempos. Es así como los 3 primeros lugares de este ranking estuvieron absolutamente reñidos y hubo que apelar más que nunca a la subjetividad y los gustos personales para definir cual se quedaba con el primer premio. Sin embargo es indiscutible que “Los Soprano” merece liderar cualquier ranking en cualquier categoría si es que de televisión de calidad estamos hablando.

Esta es particularmente una historia de personajes entrañables, comenzando obviamente por Tony Soprano, líder de la mafia italoamericana de Nueva Jersey (el clan Di Meo), su psiquiatra, la Dra. Jennifer Melfi (Lorraine Bracco) y todo el resto de su familia, su esposa, sus dos hijos, su madre (inolvidable) y el resto de la parentela, tíos, primos y sobrinos, todos y cada uno escritos con extraordinaria inteligencia y agudeza, mostrando los paradigmas de la condición humana (como las diferencias generacionales entre Tony y sus hijos) y la vida en nuestra sociedad actual. Si bien es cierto que algunos de los capítulos iniciales no son de tan buen nivel como el grueso de la serie (ojo para los que van a comenzar a verla recién), también es cierto que los finales de temporada no tienen nada que envidiarle a películas como “El padrino” o “Goodfellas” (film con el que esta serie comparte gran parte de su elenco), dos de las más grandes películas sobre la mafia de todos los tiempos.   Una serie que todo amante del género debiera tener en su colección personal de DVD (o si hay un poco más de presupuesto, en Blu-ray).

 

2. “House MD”

Una de las series favoritas de los chilenos, que en TVN marcó inusitados ratings para una serie extranjera y que por suspuesto, para los que la siguen se ha convertido en una verdadera adicción. En el canal nacional supo responder a los fanáticos y transmitieron los capítulos con un desfase bastante menor comparado con el cable, e incluso una temporada  salió antes en TVN que en Universal Channel.

Es cierto,  el personaje está basado en gran parte en Sherlock Holmes, lo que incluye su adicción a las drogas, en el caso de House al Vicodín, pero eso no le resta ningún merito a sus creadores (para más detalles pongan en Google House- Sherlock Holmes y encontrarán decenas de “coincidencias”). Es más, en alguna ocasión David Shore (creador de la serie) confesó que originalmente la idea era hacer una especie de CSI (la famosa serie de policías y forenses de la que hablamos hace un rato)  en donde en vez de resolver casos policiales, se resolvieran casos médicos. Finalmente el atractivo de su personaje protagónico (que odia relacionarse con los pacientes pero que es un genio para diagnosticar enfermedades)  fue tomando mayor vuelo y obviamente sin él la serie no existiría.  Esta es una de las grandes diferencias con otras series protagonizadas por médicos, como Grey´s Anathomy, Scrubs, o E.R. En todas las anteriores y casi en cualquiera que ustedes pongan como ejemplo, se pueden sacar  personajes antiguos y poner personajes nuevos, incluyendo a  los protagonistas sin afectar profundamente la serie (E.R estuvo 14 años al aire con muchos cambios de personajes de por medio). En el caso de House MD, es su personaje principal quien le da vida a la serie, y por lo tanto sin él, esta se acabaría. Hugh Laurie, actor británico que imita a la perfección el acento norteamericano,  ha dicho en más de una ocasión que ganas no le faltan de dejar el personaje, especialmente por el desgaste físico que le trae cojear permanentemente. Aún así, todavía no se confirma nada sobre la séptima temporada y los esfuerzos de este extraordinario actor le han traído entre otras gratificaciones, la obtención de 2 Globos de oro al mejor actor. A pesar de todo esto el final de la serie decepcionó a la mayoría de los fans.

1. “24”

 El primer lugar estuvo reñido, sin embargo 24 tiene méritos de sobra para estar en el primer lugar de esta lista.  Y no sólo en esta; si ustedes revisan cualquier ranking sobre series o programas de TV a nivel mundial siempre se toparán con 24 en la lista, incluyendo la que publicó la revista Times hace algunos  años con los 100 mejores programas de televisión de la historia.

¿Qué hace que “24″ esté en el primer lugar de este y otros rankings, y tenga tanto reconocimiento de la crítica especializada y del público a nivel mundial? Vamos por parte.

“Lo siguiente ocurre en tiempo real”. Eso es lo que dice Kiefer Sutherland al comienzo de cada episodio (al menos en las 3 primeras temporadas y en la octava). “24″ creó el concepto de Tiempo real en una serie de TV, es decir, que los hechos ocurren a la misma velocidad que la vida misma, cada capítulo dura una hora, que es una  hora en la vida de los personajes. Cada temporada dura 24 capítulos (de ahí el nombre de la serie) lo que en suma hace que sea un día completo el que acompañamos a los personajes de la historia.

Las actuaciones.

La vida de Kiefer Sutherland estaba a la deriva antes de esta serie. Sus constantes fiestas y excesos lo tenían al borde de la ruina y pocas productoras le ofrecían algún trabajo. Sin embargo apareció la oportunidad de protagonizar esta serie y el hijo de Donald Sutherland no se equivocó. Sutherland se ha compenetrado de manera excepcional con su personaje de Jack Bauer, al punto que desde el año que comenzó la serie (2001), el actor ha sido nominado en todas las ocasiones al Emmy como mejor actor protagónico, premio que recibió el 2006. Además ganó el 2002  el Globo de oro a la Mejor Actuación de un Actor en una Serie de Drama  y en dos ocasiones los premios Sattellite y en dos más el premio del Sindicato de actores de Estados Unidos, todos por su rol en “24″. Además de Sutherland, en el programa han participado actores de la talla de Cherry Jones, Gregory Itzin, Colm Feor, Janeane Garofalo, Joaquim de Almeida, Kurtwood Smith y Jon Voight.

Adrenalina pura.

Ver “24″ es como subirse a una montaña rusa a toda velocidad. Esto es en parte debido a que los hechos ocurren de manera muy vertiginosa, no hay tiempos muertos o escenas lentas, la cámara está en movimiento permanentemente y el montaje, uno de sus aspectos más originales, hace que el ritmo esté siempre al máximo, con cortes rápidos y a veces dividiendo la pantalla para ver que sucede con distintos personajes a la vez.  La serie es adictiva al punto que muchos de los que han comenzado a verla estos últimos años, ya sea en DVD o descargada de la red, terminan viendo en una sola tarde 10 capítulos o más (doy fe de haber visto a muchos con ojeras tremendas después de una noche de 24) y la temporada completa en un par de días.

Bonus track:  

Otras series que pudieron estar en este ranking con lo mejor de la década fueron:

Six feet under: Producida por HBO y ganadora de 6 Emmy y 2 Globos de oro, fue nombrada en el tercer lugar dentro las 50 mejores series del siglo según la revista Cinemanía.

Lost: Una de las series más populares de la historia, que duda cabe, que ha hecho aún más rico a su creador J.J. Abrahams, a quien hoy muchos llaman  “el nuevo Spielberg” por su capacidad de generar entretención y millones de dólares con sus producciones. El gran problema de Lost es que “estiró demasiado el chicle”, es decir, en un intento por mantener cautiva a la audiencia se extendió inncesariamente con cosas sin mucho sentido. Es más, uno podía dejar de ver varios capítulos y retomar lo que pasaba sin ningún problema, ya que en varios epiosdios, no ocurría nada relevante. Al final de la primera temporada por ejemplo, aún los protagonistas no sabían nada de su suerte, no sabían donde estaban, que era el monstruo de humo, etc. Esto hizo que muchos que la siguieron en un principio se agotaran finalmente y dejaran de verla, aunque otros tantos millones permanecieron fieles hasta el final, uno de los más polémicos de la historia de la TV.

Por JC. Berner.