Hoy es el último día del 2013, y nuestro equipo elaboró este artículo con lo que para nosotros es lo mejor del año, en materia de cine y televisión. Esperamos sus comentarios con lo que para ustedes fue lo mejor en materia audiovisual en el año que termina. Y obviamente, ¡¡les deseamos que tengan una hermosa fiesta de año nuevo!! Nos vemos el 2014.

Hugo Díaz

Primero quiero expresar cuan difícil me resulta escoger lo mejor del año. No es que exista una gran variedad, sino que la oferta cultural no explorada es tan vasta, que probablemente lo mejor, más espectacular, increíble, etc, ni siquiera lo haya visto. Pero el ejercicio en si mismo es simple y debe ser acotado.

Televisión: En serie de TV, aunque por lejos lo mejor del año perfectamente podría ser el drama político original de Netflix “House of cards”, o la continuación de “Game of Thrones” de HBO, voy a apostar mis fichas por diablo conocido. Y uso esa palabra para dar con el tono de una serie (miniserie en este caso) que por tercera vez no ha bajado su nivel de espectacularidad, sordidez e ingenio. Me refiero a “American Horror Story”. No puedo entender cómo los creadores se las ingenian para destacar a Jessica Lange en el rol de la perfecta perra de turno. En la 1ra miniserie “Murder House”, fue la vecina psicópata reaccionaria en el contexto de una casa encantada; en la 2da miniserie “Asylum”, la madre superiora ex cabaretera alcohólica y directora de un manicomio a la antigua, con abducciones alienígenas y un Dr. Frankenstein en el sótano; y ahora en “Coven” es la bruja suprema del aquelarre, con vudú y zombis incluidos. Si bien el sexo, la violencia y el gore es la formula que mantienen a “American Horror Story” fresca como lechuga, no es lo único. Ello también la tiene una gran producción como “Game of Thrones”. Me refiero al humor negro y la estética, la que como antología mantiene en una estructura general, pero que diferencian según cada historia. Por ejemplo, en “Coven” (que concluirá en 2014) ha sido un recurso nuevo “drogar” el tiro de cámara para aludir surrealismo a las situaciones increíbles. A tal punto que a veces simplemente ¡el plano comienza de cabeza!. Personajes al filo de la perfección en historias inconcebibles me han dejan pegado a la pantalla desde el segundo uno de cada episodio y espero que ese deleite continúe.

Cine: Si bien mis top 5 van mutando en una lucha constante, me resulta difícil darle a un preferido, pues cada película tiene su qué. Con “Gravedad” aluciné. Con “El conjuro” me aterroricé, con “Gloria” me identifiqué y con “La cacería”… no me ha pasado nada porque no he podido verla. Hago el mea culpa con antecedentes: me pasó algo similar en 2005 con “Una historia violenta” de David Cronenberg. Sólo pude verla muchos meses después de su “momentum”, pero mi vida pudo continuar sin cicatrices. Siguiendo el paso y en el sentido de escoger un título, en un ejercicio de objetividad he votado por “Capitan Phillips”, del director Paul Greengrass. “Capitán Phillips” es una de esas películas que, mediante la honestidad y simpleza de recursos, consiguen dejarte pegado al asiento y mantenerte inmóvil con la atención robada por la historia. La película esquiva los lugares comunes de las historias de secuestro y se concentra en la figura de su protagonista, encarnado por Tom Hanks. Hanks, quien agarra toda su credibilidad (la misma de la que se reían en la película de Los Simpson) y se la traspasa a su personaje quien sufre el estrés de ser un rehén. La última media hora de película es inolvidable y si no le dan una nominación al Oscar a Hanks por el mejor estado de shock que he visto en una película en mi vida, entonces no entiendo nada. Feliz 2014.

©Hugo Díaz

Aldo Vidal

Cine: Se estrenó a principios de año, poco antes de los “Oscar”, y nos sirvió para entender por qué Jennifer Lawrence nació para brillar dentro de Hollywood. La joven actriz, que se llevó la estatuilla como mejor protagonista femenina, es uno de los pilares de esta cinta que además cuenta con Bradley Cooper y Robert de Niro en su elenco. “El lado bueno de las cosas” encarna perfectamente el oxímoron “comedia-dramática” y cuenta cómo un hombre con trastorno bipolar, obsesionado con su ex mujer, entabla una neurótica amistad con una mujer cesante, rabiosa y aún de luto por la muerte de su esposo. Es una cinta ingeniosa y bien actuada que escapa de los estereotipos de la comedia romántica y rescata las fortalezas de esos romances improbables que a todos nos gusta disfrutar. Una película, que como la bella Jennifer Lawrence, es extraña y encantadora al mismo tiempo.

Televisión: “Orange is the new black”. No por nada se convirtió en el primer gran hit creado por Netflix (“House of Cards” tuvo éxito de crítica, pero no las descargas esperadas) y su principal arma fue la originalidad para presentar la historia. Series sobre cárceles hay muchas, pero las aventuras de Piper Chapman (una mujer acomodada condenada a un año de cárcel por un error de juventud) tienen una dimensión distinta. La serie mezcla un acido humor negro con el drama y la violencia propia del encierro, además de una protagonista carismática que representa al sujeto común enfrentado a una situación límite. Probablemente lo más interesante de esta serie sea encontrarse con personajes tan adorables y detestables en partes iguales. Mujeres que han cometido muchos errores y que ahora deben compartir en un ambiente hostil y competitivo. Sin embargo, la serie no las abandona en sus defectos y ambiciones (que son muchas) también nos muestra las virtudes y sus luchas por corregir el camino. Es un serie que se devora y que cuenta con muchos momentos impactantes, otros divertidísimos, y unos cuantos muy tristes. Ideal para las vacaciones.

©Aldo Vidal

 

Felipe Tapia (el Genial)

Cine: “The Company You Keep”, traducida acá como “La ley del silencio”. Muy interesante película que pese a ser de Estados Unidos desarrolla problemáticas que muy fácilmente pueden ser aplicadas en cualquier país. La política, el idealismo y el amor son temas universales que acá son trabajados por medio de personajes sumamente bien construidos. Viejas glorias como Nick Nolte o Robert Redford nos enseñan que todavía les queda cuerda. Una lección para la generación apática e indolente de este siglo.

Televisión:Breaking Bad”. Sus creadores llevaron el arte de hacer una serie a su máxima expresión. Trabajando el lenguaje audiovisual y los símbolos mejor que muchas películas, mostrándonos los conflictos de personajes humanos y combinando drama, tensión y humor de una forma en que nadie más ha sabido hacerlo. Fueron cinco temporadas que acabaron este año, luego de una horrible e interminable espera que valió la pena. Pasará mucho tiempo para que una serie produzca el remezón que fue “Breaking Bad”. Tenía de todo: Un hijo de puta al que no había más remedio que adorar, villanos malvadísimos, valores familiares y ochenta millones de dólares.

©Felipe Tapia

 

Juan Carlos Berner

Cine: “Gravedad”. Lo primero y lo más obvio es que “Gravedad” es una tremenda proeza técnica y cinematográfica. Más allá de pequeños detalles, como que a Sandra Bullock el pelo no le flota estando en gravedad cero, lo cierto es que esta película logra transmitir, con una realidad nunca antes vista, la sensación de estar en el espacio. Los efectos visuales, la fotografía, el sonido, los movimientos de cámara en unos extensos planos secuencia; todo es una sinfonía perfecta, que lleva al espectador más allá de este planeta durante la hora y media que dura el filme. Eso sumado a unos paisajes sobrecogedores, inmensos, perfectos.

Lo segundo, una historia con una premisa extraordinariamente simple: “luego de un accidente, un par de astronautas queda flotando en el espacio tratando de sobrevivir”, pero que a la vez nos muestra lo más esencial del ser humano. Es decir, esta película logra ser simple y profunda a la vez y, generalmente, las mejores cosas son así. Una cinta que nos obliga a hacernos las preguntas más básicas sobre el sentido de la vida: por qué sobrevivimos cuando parece todo perdido, por qué seguimos luchando cuando parece que ya no vale la pena seguir haciéndolo.

Televisión:The walking dead“. Todos los años en el mundo se estrenan miles de series. La mayoría dura sólo unos capítulos, algunos ni siquiera duran una temporada. Por lo mismo, la series que pasan de la segunda, son aquellas que han logrado cautivar a un público masivo, un público que está cada vez más exigente y que no se traga cualquier historia. Así “The Walking Dead” ya va en la mitad de su temporada 4, que dejó a todos boquiabiertos con uno de los mejores cliffhangers de la historia de la TV, y a los que la seguimos desde el inicio, esperando con ansias que llegue febrero. Una historia que ha tenido altibajos sin duda, pero que en la suma de sus partes logra ser una serie potente, que muestra a ratos lo peor y lo mejor del ser humano.

Bonus Track:Sharknado“. Hay veces en que las películas son tan bizarras, insensatas, absurdas en todo sentido, que se convierten en clásicos del cine. Y sin duda la que se lleva todos los premios del 2013 en este ámbito es “Sharknado”, un telefilme del canal Syfi que cada vez que fue exhibido marcó ratings increíbles, y se convirtió en lo más comentado de las redes sociales en varios países. Esta película, donde un tornado hace llover tiburones asesinos sobre la ciudad, es una de esas películas que vale la pena ver al menos una vez en la vida, y preguntarse cómo es que hay cineastas que son capaces de hacer una película tan “indefinible” como esta.

©Juan Carlos Berner