“Los demonios de Da Vinci”

El enigmático genio del Renacimiento llega a la pantalla chica para mostrar un lado desconocido en una serie que promete acción, intrigas y  mucha piel.

Han pasado casi 500 años desde la época en que Leonardo Da Vinci revolucionó al mundo con su imaginación e inventiva, y pese a su enorme influencia en la cultura moderna aún hay muchas áreas desconocidas de su fascinante personalidad.  Ahora, si espera que esta serie lo ayude a iluminar esas zonas grises,  probablemente un documental sea mejor alternativa, ya que aquí la acción y las aventuras dejan poco espacio a los datos biográficos.

La primera pista que tenemos del tono de “Da Vinci’s Demonds” es su protagonista. Aquí  uno de los hombres más sabios de la historia,  filosofo humanista, artista inagotable  e ícono del Renacimiento, es  presentado como un guapo y atlético rompecorazones, que además es  experto espadachín. Cuesta calzar a Tom Riley  con el Leonardo da Vinci que uno tiene en la cabeza, también porque el retrato que se configura en el primer episodio recuerda demasiado al Sherlock Holmes de Guy Ritchie (interpretado por Robert Downey Jr.) incluso en su gusto por el opio.

Parece obvio que para David S. Goyer (creador de la serie y guionista de la saga de  Batman dirigida por Cristopher Nolan)  su debilidad por los superhéroes pudo más que la verosimilitud histórica.

De todas formas, superada esta primera incomodidad el espectador debe enfrentarse a otro problema; un primer episodio tan repleto de ideas que se vuelve confuso. Y es que suceden tantas cosas y todas con un tono tan dispar en la primera hora de “Da Vinci’s Demonds”,  que se dificulta entender donde está el foco y para dónde quieren llevar la historia.

Desde un sacerdote bañándose con un  adolescente que terminará con el cuello rebanado, pasando por los intentos de Da Vinci de crear una maquina para volar, escenas eróticas del estilo de “Spartacus”, hasta las intrigas entre el gobiernos de Florencia y Roma para destruirse mutuamente. Sin mencionar la búsqueda de un misterioso manuscrito religioso que podría revelar muchas verdades incomodas.  Todo en 50 minutos, que dan como resultado un trepidante pero superficial comienzo.

Sin embargo, las aventuras acontecen sin parar, y eso hace que el ritmo logre atraparte. Y es que a pesar del extraño hibrido en cuanto al tono, la elección de los villanos ayuda a configurar un tema interesante: el poder del conocimiento.   De hecho en una de las mejores  escenas el enviado del siniestro Papa y Da Vinci discuten sobre el tema: “Ustedes quieren destruir el conocimiento” dice Leonardo. “No, no queremos destruirlo, queremos administrarlo” responde el oscuro representante de la Iglesia.

Así, a medida que avanzan los 8 capítulos de la primera temporada, la serie logra encontrar un camino más claro, y aunque en ningún caso profundiza ni en el trabajo del genio ni en las referencias políticas o históricas, las intrigan son lo suficientemente efectivas para mantenerte pegado al sillón.  Con estos elementos sobre la mesa, no parece que “Da Vinci’s Demons” vaya a convertirse en una serie de culto, pero si muy probablemente en un placer culpable de aquellos que uno no puede abandonar fácilmente.

©Por Aldo Vidal

2 thoughts on ““Los demonios de Da Vinci”

  1. Concuerdo con el comentario. En la primera media hora del primer capítulo estuve a punto de cambiar de canal, pero después me enganchó y ahora la veo cada martes. El nombre Da Vinci pareciera que es más que nada para llamar la atención, porque imaginarlo como un semental con aires de grandeza no sé a quién se le ocurriría.
    Aún así la seguiré viendo y me tiene intrigado.

  2. Pensé lo mismo cuando me enfrente al personaje…uno espera un Da Vinci más oscuro, distante, misterioso y sobre todo no tan guapo…para pasar una tarde entretenida es perfecta la serie…Buena critica! 🙂

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