El cine a menudo muestra una imagen del profesor como un tipo idealista, que lucha contra un sistema mediocre e injusto. La cultura popular, en cambio, se ha empeñado en que creamos que el profesor es un individuo apocado, de méritos intelectuales mucho menores que los de un abogado o doctor, y en la mayoría de los casos, apitutado. Lo cierto es que ninguna de estas imágenes son exactas respecto a la realidad. Se ha hablado mucho de educación estos últimos tiempos, y ciertamente la calidad de los profesores ha sido tema. Junto con esto, también se ha debatido acerca de la preparación que han tenido, la remuneración que reciben en comparación a otras profesiones, el rol que deberían tener, las atribuciones de las que deberían gozar frente a los alumnos, apoderados y superiores, pero sobre todo, la real responsabilidad que han tenido en esta crisis educacional. Dentro del grupo de los docentes, tenemos el de los reemplazantes. Profesores en una situación aún más precaria, que dependen de la baja de uno de sus colegas, y con un futuro aún más incierto e inseguro ¿Puede un reemplazante alcanzar a dejar una huella antes de que vuelva el titular?

Tan en boga está el tema de la educación en nuestro país, que el año pasado TVN emitió la serie “El Reemplazante”. Fue gestada antes de la explosión del Movimiento Estudiantil, sin embargo aprovechó este fenómeno para salir al aire en lo que sin duda fue el mejor momento para ser emitida. Pero la serie no fue solo un aprovechamiento de esta crisis política y académica. “El Reemplazante” recuerda a muchas de las historias anteriores sobre profesores, recoge bastantes patrones y los adapta y reformula para el contexto específico de Chile durante la época de las movilizaciones.

Es curioso, pero en las películas de profesores o colegios el patrón es siempre el mismo: El antagonista es el aparato administrativo (Por algo será ¿No?), lo que a mi juicio es un reflejo de la constante pugna que hay entre lo pedagógico y lo burocrático en el sistema de enseñanza contemporáneo.

Estas son algunas de las películas de profesores que quizá inspiraron a “El Reemplazante”. Hay un dicho que me gusta mucho, que reza que un mal profesor en un buen colegio logra muy poco, pero que un buen profesor en un mal colegio puede hacer mucho. Quizá haya algo de cierto en esta imagen del docente que el audiovisual nos muestra: un profesor que debe ingeniárselas para motivar (No confundir con entretener), trabajar horas extra desde su casa y sin sueldo, lidiar con burócratas intransigentes y sobre todo, con un mundo injusto. Como dijo Andy Hargreaves: “El maestro es más poderoso que el ministro de educación. Cuando entra a su aula, y cierra la puerta tiene más influjo de lo que otros actores o elementos del sistema educativo puedan lograr.”

1-“Al maestro con cariño” (1967): Su título original es “To Sir, With Love”, es también emblemática y típica en su propuesta. Quizás, el valor de esta historia es que su protagonista no es un académico, sino una persona de color común y corriente, que debe reinventarse y recurrir a prácticas pedagógicas innovadoras para lograr motivar a sus alumnos. Algo que no todos los docentes actuales se atreven a hacer. Pero claro, probablemente se debe a que como, en la película, los superiores y directivos ven con malos ojos esta clase de experimentos educativos.

2-“Cantinflas, El Profe” (1971): Sócrates la tenía bien clara mucho antes de que estallara el problema de desigualdad educacional. Como en la mayoría de sus películas, es un rebelde, un héroe que se preocupa por el desvalido, todo ello con picardía mexicana y una verborrea que, por ser esta vez un personaje con estudios, no es tan inentendible como de costumbre. Los villanos son un grupo de políticos mafiosos a quienes no les conviene que el pueblo deje de ser ignorante. No, no estoy hablando de Chile, es México, se lo juro.

"Chainsaw" y Frazier, los cinéfilos del curso...

“Chainsaw” y Frazier, los cinéfilos del curso…

3-“Colegio de Verano” (1987): El señor Shoop no está aquí para cambiar las vidas de sus alumnos, por los que nadie da un peso. Él es igual de mediocre que ellos y es el profesor de esa clase básicamente porque le obligaron, es decir, es casi uno más de sus alumnos. Pero de igual forma, logra finalmente sacarlos adelante y cambiar la imagen que tenían de ellos mismos.

4-“Stand and Deliver” (1988): Basada en una historia real, el profesor Jaime Escalante debe, como siempre pasa, enfrentarse a un curso de alumnos problema. La temática de la película es la desesperanza aprendida, ya que los alumnos han renunciado a su futuro desde un principio, su vocación está apagada y no les interesa su futuro. Han sumido que no irán a la universidad, y Jaime debe cambiar esa mentalidad mediocre, de la cual es culpa el sistema burocrático, según la película. El equipo de “El Reemplazante” también admitió haber sacado ideas de acá.

5-“La Sociedad de los Poetas Muertos” (1989): Probablemente la más emblemática del género, ha sido elogiada pero también sumamente criticada. Básicamente, porque el efecto que Robin Williams causaba en sus alumnos se debía más a la forma que al contenido (Pararse en las mesas, arrancar hojas de libros). Pero como siempre, el sistema es el villano. Esa es la pauta que ha caracterizado al género en los años venideros, y eso hay que reconocérselo al filme.

6-“Mentes Peligrosas” (1995): Michelle Pfeiffer debe hacerle frente a alumnos problemáticos, mediocres y sin esperanza. Aunque la película reproduce bastantes patrones recurrentes en esta clase de historias, lo lleva a un plano caricaturesco y grotesco, confundiendo el interés con intromisión, y el incentivo con soborno. Básicamente, la única herramienta de la que dispone la profesora es gastar su propio dinero para premiar a los alumnos con viajes a parques de diversiones y cenas en restaurantes elegantes. No obstante, esta es una película cuya influencia para “El reemplazante” es indiscutible: “She broke the rules, and changed their lives” fue el eslogan de este filme, y fue traducido literalmente para la serie chilena.

7- “Great Teacher Onizuka” (1999): Serie de anime basada en un popular manga. Un delincuente veinteañero sin ninguna preparación para ejercer la docencia, entra al rubro inicialmente para poder seducir colegialas. Sin embargo, por su temperamento, se le entrega el curso más problemático, y termina involucrándose con las vidas de sus alumnos y defendiéndolos a brazo partido contra un colegio injusto y lleno de gente falsa, convirtiéndose así, en lo que indica el nombre de la serie: Un gran profesor.

8-“Escuela de Rock” (2004): Sin nada de preparación pedagógica, Jack Black se pasa por donde les dije el programa de un colegio y se dedica a enseñarles a los alumnos a tocar en una banda de rock. Una bufonada gringa que, nuevamente, busca hacerle creer a la audiencia que el rock es un estilo de vida carismático y rebelde, cuando es todo lo contrario. Pero se incluye en esta lista porque la narración se acopla bastante al modelo que estamos revisando acá (Me tinca que por este juicio me voy a ganar un nuevo “Muerte a Tapia”).

9-“Los Coristas” (2004): El protagonista logra cambiar la pésima imagen que se tenía de un grupo de niños problemas, y como es costumbre, debe enfrentarse a un director deshonesto y prepotente para lograrlo.

10-“Entre los Muros” (2008): Documental Francés que muestra la intensa y sacrificada labor de un docente contra un sistema mediocre y alumnos sin interés por nada. A pesar de tratarse de un documental y no una historia de ficción, los realizadores de “El Reemplazante” admitieron sacar varias ideas de este filme.

11- “A Smile as big as the Moon” (2012): Cuando nadie apostaba nada por un campamento espacial para alumnos con problemas o deficiencias de aprendizaje, el protagonista le cierra la boca al aparato administrativo, los apoderados y todo aquel que haya osado obstaculizar su sueño de encender la autoestima y confianza de unos alumnos que de verdad lo necesitaban.

12- “El Reemplazante” (2012): Finalmente, la serie que se emitió en Chile el pasado año 2012, toma elementos de varias de las historias que hemos revisado, pero insertándola en la realidad chilena del 2001, mostrando un colegio en situación precaria, políticas públicas, horrorosas, y un protagonista que entra a ser profesor casi por un castigo por haber cometido actos ilegales. Como suele suceder en estas historias, el encuentro inicial de Charly con sus problemáticos alumnos es un desastre, y su falta de experiencia se deja ver. La serie toca la temática de si una persona sin preparación pedagógica puede estar capacitada para enseñar, y durante los 12 capítulos Charly se involucra con sus alumnos de maneras mucho más allá de lo académico, y como pasa siempre, termina ganándoselos.

No se pueden negar los tópicos y alusiones de esta serie, quizá el giro más notorio es que los guionistas Javier Bertossi, Ignacio Arnold y Nimrod Amitai, como ellos mismos dicen, no solo quisieron mostrar al profesor cambiando las vidas de sus alumnos, sino crear una relación más recíproca, en la que los alumnos también cambiaran la vida del profesor.

Inicialmente pensada para una sola temporada, a fines de septiembre se estrenará la segunda

©Por Felipe Tapia, un crítico que aspira a ser el mandamás supremo de Cinetvymas, una vez se deshaga de sus jefes