La nueva sensación del terror en Netflix, “Marianne” fue estrenada en septiembre de 2019 y tomó por sorpresa a su audiencia con un original giro a lo que ha sido el género en los últimos años. Ésta producción francesa fue creada y dirigida por Samuel Bodin, y protagonizada por Victoire Dubois quien a mi parecer fue el punto débil más llamativo de la serie, con una actuación que a ratos hace odiar al personaje.

Marianne nos relata la historia de la exitosa escritora de horror Emma Larsimon (interpretada por Duboise) quien luego de retirarse, recibe una visita misteriosa que la hace regresar a su pueblo de origen.

Durante el transcurrir de la serie, se nos va revelando que los cuentos de Emma quizá no sean tan ficticios como lo pintan y que podrían ser memorias de su infancia, llegando incluso a hacer que el espectador crea que los personajes del libro son reales.

La serie se divide en ocho capítulos de una hora aproximadamente, que fácilmente podrían haber sido de menor duración. Una de las pocas debilidades de la serie es que le noté mucho relleno y momentos donde se estanca la trama al punto que algunos capítulos parecen interminables.

De las muchas cosas buenas que debemos recalcar son la fotografía, la composición y la puesta en escena hacen que todo esté en perfecta armonía; Gore necesario sin llegar a exagerarlo, música acorde, escenas de miedo sutil junto con los infaltables momentos jump-scare, tan frecuentes en el cine de terror moderno. Cada dosis de terror fue medida a perfección y no se exagera ni en la sangre ni en los sustos sorpresa.

Con Marianne nos damos cuenta de lo mucho que ha avanzado el cine fuera de U.S. y que muchas veces una producción no necesita ser un blockbuster hollywoodense para ser buena.

Recomiendo que la vean, la comenten, la estudien; generen sus propias opiniones sobre esta serie y conversemos!

Por Iván Izquierdo.

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