Algunas veces los trailers o avances de las películas nos engañan, mostrándonos una historia bastante diferente a la que vemos una vez sentados en el cine. Y eso es justamente lo que ocurre con esta película: “Familia al instante” se presenta como una comedia típica estadounidense, pero es en realidad un filme dramático… con toques de humor.

En la premisa nos dan a conocer a Pete y Ellie, una pareja que duda sobre si tener hijos o no, hasta que se informan de los programas de adopción y deciden adoptar a tres hermanos.

La actuación de todos es excelente, y se nota que se ha hecho un gran trabajo de investigación y compenetración con los personajes, como por ejemplo, Isabela Moner (Lizzie en la película), quien compartió con jóvenes que fueron parte del sistema de acogida de los Estados Unidos. Lo mismo pasa con el director, Sean Anders, quien basó parte de su propia historia (él había adoptado tres niños latinoamericanos) en la cinta. Todo esto crea un ambiente bastante realista, por lo cual,  cuando hay una broma, se siente fuera de lugar o un poco forzada.

Esto no quiere decir que es una mala película; al contrario, es una hermosa cinta (solo que no la vayan a ver como la típica comedia gringa), que en lo personal me emocionó y creo que quienes la vean, querrán enterarse más sobre el sistema de adopción de su país, o por lo menos estarán más agradecidos con lo que tienen, ya que siempre tomamos por sentado el amor que nos entregan.

Por por Pedro Ascui.