“The Day of The Doctor”, el mejor regalo de aniversario

Como es costumbre, en aniversarios de la longeva serie “Doctor Who”, se nos muestra una historia en la que varias encarnaciones del personaje se encuentran, a pesar de que las reglas nos indican que el Doctor no puede viajar a su propia línea de tiempo. Pero cada tanto hay una excepción. La primera vez se juntaron los tres primeros Doctores en el aniversario 10, “The Three Doctors”, y la segunda, en el aniversario 20, “The Five Doctors”. Este año, al ser el aniversario 50, las expectativas eran altísimas. Ya se sabía del regreso de David Tennant y Billie Piper, pero Steven Moffat tenía una gran responsabilidad sobre los hombros: Además del regreso del Décimo, tenía que ser una buena historia, hacerle justicia al medio siglo, y suplir la falta del Noveno, Christopher Eccleston.

Fue una sorpresa que el especial de aniversario de medio siglo de Doctor Who se transmitiese por el cine en este país, Chile, en el que la serie claramente está destinada a un público acotado y no masivo. Luego de un par de precuelas difundidas por la última semana, en las que en una de ellas estaba el Octavo Doctor, Paul McGann, se llevó a cabo este sábado 23 un evento que hizo mucho ruido en todo el país, y también en Inglaterra. El resultado de la esperada película fue más que satisfactorio para los fans: Una historia inteligente, bien contada, entretenida y con muchas referencias a la serie. Personajes antiguos y nuevos convergieron para el filme, y en la sala de cine pudo verse tanto a viejos fans como jóvenes entusiastas.

Antes de la película propiamente tal, se nos mostró una divertidísima secuencia en el que un Sontaran (No sé si será Strax o no, estos Sontarians son todos iguales, por racista que suene), nos advierte de las terribles sanciones que sufriremos si no guardamos silencio, no apagamos los celulares o grabamos la película. También se nos informa que las cabritas que comemos están vivas y gritan, aunque no lo hayamos notado.

Recogiendo los eventos de la Guerra del Tiempo, sucedida supuestamente mientras la serie estaba parada, antes del revival en el 2005, el Doctor no canónico, Jon Hurt, debe tomar una difícil decisión y poner fin a la devastadora guerra, eliminando a Daleks y Señores del Tiempo por igual, castigando a los inocentes junto con los culpables. Uno pensaría que una trama de este tipo no da pie para construir una historia llena de humor, pero nuevamente, Steven Moffat demuestra estar a la altura, combinando acción, drama y humor, dándole unas clases a Hollywood de que una película en 3D no necesariamente tiene que ser una mala excusa para mostrar efectos digitales sin que la historia importe.

Hurt debe activar el arma definitiva conocida como El Momento, la cual desarrolló una conciencia, y bajo el aspecto de Rose Tyler (Billie Piper), le mostrará sus dos encarnaciones futuras, El Décimo (David Tennant), y El Undécimo (Matt Smith), quienes le harán ver las terribles consecuencias de sus actos, mientras combaten, junto a UNIT y Christine Stewart, la hija del brigadier, una invasión de los villanos clásicos y multiformes conocidos como Zygons. La historia encaja impecablemente con los eventos de la serie, como por ejemplo, nos explican por qué la Reina Isabel odia al Décimo Doctor, como se mostró en el capítulo “The Shakespeare´s Code”, en el que ni el Doctor conocía el porqué del odio de la Reina.

La película está llena de chistes que los fans disfrutarán, en los que, como en especiales parecidos en los que se juntan más de un Doctor, lejos de encajar a la perfección como uno esperaría, compiten constantemente por quién es el mejor, el que usa mejores ropas y accesorios, y se descalifican mutuamente todo el tiempo.

Otro de los méritos de la película fue, indudablemente, el aspecto técnico, que a pesar de no ser Hollywood, fue un espectáculo visual digno para la ocasión, sin por ello perder en calidad en términos de historia. Por todo esto, me atrevería a decir que estamos frente a una de las mejores películas de ciencia ficción de los últimos años, por hiperbólico que parezca.

Los únicos peros que podría tener el filme es la ausencia, aunque comprensible, de Eccleston, y que aunque muchos esperaban ver a Rose Tyler, fue claramente una estrategia de marketing, pero es totalmente entendible, más bien diría que fue más culpa de los fans que de la película, ya que nos forjamos expectativas respecto al regreso de la actriz. También se agradecen los cameos de Eccleston y Peter Capaldi, anunciando al inminente nuevo Doctor (¿Duodécimo? ¿Décimo tercero? Ya perdí la cuenta), y la aparición de Tom Baker al final.

Definitivamente, “The Day of The Doctor” fue capaz de cumplir con las altas expectativas, dejó más que satisfechos a los fans, y con muchísimas ganas de más del “Doctor Who”. Ojalá que haya Doctor para rato ¡Feliz aniversario 50!

 © Por Felipe Tapia, lo que pasa entre el fan ñoño y el crítico serio.

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