Antes de Asterix, antes de Mampato, antes de Corto Maltes, existió un personaje que viajaba por innumerables lugares y vivía extrañas aventuras. Me refiero a Tintin. Probablemente, el referente de cómic europeo más importante junto con Asterix.

Allá por el año 1928, nació el primer álbum de Tintin, del lápiz del belga Hergé. Posteriormente comenzaron a salir una serie de álbumes con sus aventuras, las que se transformarían en uno de los cómics más famosos y duraderos, generando variado merchandising y adaptaciones al cine y la animación.

La historieta va de un joven periodista que se ve enredado en los enigmas y aventuras más variopintos, llevándolo a visitar distintos lugares del mundo, algunos reales, otros ficticios. Lo acompaña su inseparable perro Milú, y más adelante, el ruidoso y alcohólico capitán Haddock, el genial, despistado y sordo Profesor Tornasol, y los idénticos e incompetentes policías Hernández y Fernández.

Tintin junto a los principales secundarios

No todo ha sido miel sobre hojuelas para el aventurero. Se tildó al producto de ingenuo, pero eso no es ni por asomo la peor crítica. Por años se ha cuestionado el carácter demasiado apacible del protagonista, casi asexuado, y el universo sobrepoblado de personajes masculinos- salvo la excepción de Bianca Castafiore- ha generado más cuestionamientos morales que la compulsión a tener solo sobrinos y no hijos de los personajes Disney. Pero eso es solo la punta del iceberg. Desde sus comienzos, Tintin fue acusado de promover al colonialismo y fomentar estereotipos negativos de ciertas etnias, llegando a ser considerado racista. Las historias solían mostrar a las colonias desde un enfoque notoriamente paternalista. El primer comic en cuestión fue Tintin en el Congo, que mostraba una imagen primitiva y amoral de los negros, que lo llevó a ser censurado. Esto desató una polémica acerca de la necesidad de dicha censura: ¿Por qué ocultarlo? ¿Por qué mejor no mostrar al mundo la visión xenofóbica de la historia, para que quede instalado como un referente indiscutible de que nuestra producción cultural comprende contenidos buenos y malos? ¿Qué sacamos con alterar lo ya hecho? Por supuesto, nunca se censuraron los estereotipos del ultranacionalista Asterix. Lo cierto es que muchos pensaban que Tintin en el Congo debería dejarse tal como está, como evidencia de la visión paternalista que los europeos tenían de otros países, y que al censurarlo se les estaba haciendo un favor, tapando cosas que debían saberse.

La poca presencia de mujeres le confirió al autor el epíteto de misógino, incluso de asexuado. Y entre líneas, podía inferirse un discurso anticomunista y hasta fascista en algunas de las historias. Alimentó esta creencia el hecho de que Hergé colaboró en un diario que controlaban los nazis durante la ocupación alemana en Bélgica.

Esta polémica se centraba en las primeras aventuras del joven del mechón. A partir de El Loto Azul, la historieta mostraría una faceta más de denuncia contra la esclavitud, el nazismo y cualquier régimen totalitario, por medio de supervillanos militares en naciones ficticias que emulaban a tiranías como la de Alemania o Unión Soviética. El comic tocaba temas como la guerra civil o la conciencia social, desmintiendo las acusaciones pretéritas. Tintin frecuentemente se ponía en defensa de los desprotegidos y las clases menos acomodadas, lo que contribuyó a lavar la imagen del personaje. En defensa de este, los comics con contenidos intolerantes eran frecuentes en la época, basta con revisar cualquier comic norteamericano de la primera mitad del siglo XX, donde el villano siempre eran “los otros”.

Sin comulgar totalmente con todas las acusaciones, he de reconocer que Tintin sí es un personaje algo plano, sobre todo para la época actual. Razón por la cual Hergé se vio forzado a rodear a su engominado protagonista de secundarios más carismáticos y que suplían la falta de humor en el principal. Así, la historieta se vio enriquecida por los estrafalarios insultos del capitán Haddock, las embarradas de Hernández y Fernández, y los malentendidos del Profesor Tornasol. Y sin olvidar las situaciones estrafalarias en las que siempre acababa metido su perro Milú. Todos lo acompañaron en la mayoría de sus aventuras venideras, que involucraban desde el Oriente hasta la Luna.

Es obvio que si el personaje era considerado ingenuo en su época, actualmente no es de extrañarse que fuese tildado continuamente de “mamón”, pero la mayoría de los personajes no resisten el análisis más magnánimo cuando son mirados con el cristal de los nuevos códigos culturales. Y pese a todo, Tintin ha sido reconocido por su labor educativa a la hora de mostrar diferentes países y culturas, pese al subtexto paternalista del que se le acusa. Libros informativos, documentales, figuritas, videojuegos, poleras  y hasta una tienda de Tintin en Londres forman parte del vasto merchandising del que es considerado un ícono de la historieta belga y mundial. Además, como referente cultural, Tintin ha inspirado exposiciones, e incluso Roy Lichtenstein lo homenajeó con una obra Pop Art.

Y por supuesto, un comic tan exitoso es natural que, tarde o temprano, sea adaptado a distintos formatos audiovisuales.

El primer intento por dotar de movimiento y sonido al personaje fue a través de marionetas y stop motion, allá por el año 1947, a cargo de Claude Misone, con una apariencia más que aceptable y una calidad muy buena para la época. La historia adaptada era El Cangrejo de las Pinzas de Oro.

http://www.youtube.com/watch?v=nO2BqlU3Qn4&feature=player_embedded

En 1958 se rodó la primera serie animada, con episodios de 5 minutos que transgredían notoriamente el guión original y una calidad cuestionable, haciéndole un flaco favor a la popularidad del personaje. Posteriormente, se experimentó con actores reales en dos producciones, Tintin y el Misterio del Toisón de Oro y Tintin y las Naranjas Azules, en 1961. La estética era algo extraña y quizá demasiado parecida al producto original como para ser tomada en serio, sobre todo la caracterización de los personajes.

"El misterio del Toisón de oro"

A finales de los 60 y principios de los 70 se rodaron las adaptaciones animadas de El Templo del Sol y El Lago de los Tiburones, que no tuvieron mucho éxito por su alejamiento de la historia original.

Quizá la adaptación definitiva (Sin contar la que está por venir) fue la serie hecha en 1991, que reproducía fielmente la estética del comic y dejaba intactos los argumentos, a excepción de algunas historias que fueron resumidas. La calidad de animación era muy buena, y adaptó todas las historias menos Tintin en el Congo, para evitar polémicas y no tener que tergiversar al original intentando ser políticamente correcto. Los episodios duraban 20 minutos y la mayoría de las historias eran contadas en dos episodios, salvo excepciones como Tintin en América o El Tesoro de Rakham el Rojo que fueron resumidas en uno solo.  Una de las gracias de esta serie es que, pese a seguir siendo cándida, se alejaba del tono infantil para mostrar un perfil más adulto, ayudada por la característica música de apertura:

http://www.youtube.com/watch?v=N2f9H1rFV8M

Actualmente Peter Jackson y Steven Spielberg se han embarcado en un proyecto que se valdrá de la popular técnica CGI para lanzar una trilogía del personaje. Si consideramos que Tintin ha sido adaptado a stop motion, animación y live action, el CGI es el único formato que le faltaba explorar. La primera historia ya ha sido estrenada en Estados Unidos en octubre del 2011, y es una adaptación de El Secreto del Unicornio, pero mezclada con otras historias, como El Cangrejo de Las  Pinzas de Oro, en la que el engominado aventurero conoce al alcohólico Capitán Archivaldo Haddock. El filme llegará a Chile muy pronto, y se espera que los realizadores no concentren todos sus esfuerzos en el aspecto tecnológico de la película, lo que en estos tiempos no es ninguna novedad, y se esfuercen por hacer una adaptación entretenida y bien contada de las aventuras de este polémico personaje, blanco de muchos, satanizado y ridiculizado, pero también venerado y recordado con cariño. Acá un tráiler de lo que viene ¿Qué opinan? ¿Le viene el CGI?

http://www.youtube.com/watch?v=xz3j8gKRUTg

Por el Genial Felipe Tapia