Cinco décadas de filmografía chilena recorre el libro “Valparaíso, más allá  de la postal. 50 años de cine chileno: 1960-2010”, que revisa cómo nuestro cine ha representado y recreado a la ciudad patrimonial.

El texto fue escrito por Claudio Abarca, periodista porteño, diplomado en estudios de cine y fundador de Don Corleone, sitio web dedicado a la información y la crítica cinematográfica.

Publicado recientemente por Ediciones Universitarias de Valparaíso y materializado gracias al Fondo de Fomento Audiovisual 2010, el libro analiza largometrajes de ficción y documentales ambientados en el puerto en los últimos cincuenta años.

“Es un análisis abierto a encontrarse con lo que cada película denota y simboliza, y así hay temáticas que emergen con más fuerza en las obras estudiadas y que articulan los distintos capítulos: el espacio porteño; la partida -a veces en forma de exilio-, el tránsito y el regreso;  la pobreza y la marginalidad; la nostalgia y la dualidad presente-pasado; y la dimensión fantasmal y mítica de Valparaíso”, explica su autor.

Claudio Abarca plantea que “Valparaíso está muy presente en el imaginario de los chilenos y, aunque la industria fílmica nacional ha sido muy irregular, la ciudad se ha consolidado como escenario y sujeto de nuestra cinematografía. Esto conduce a la pregunta de cómo el cine chileno ha retratado al puerto”.

IVENS, FRANCIA, RUIZ

Fotograma de "Valparaíso mi amor" de Aldo Francia

El estudio, de 191 páginas, examina una veintena de películas, incluyendo recordados títulos del cine nacional, como “Valparaíso, mi amor” (Aldo Francia, 1969), “La luna en el espejo” (Silvio Caiozzi, 1990), “Amelia Lopes O’Neill” (Valeria Sarmiento, 1991) y “Amnesia” (Gonzalo Justiniano, 1994), además de filmes recientes, como “Fuga” (Pablo Larraín, 2006), “Padre nuestro” (Rodrigo Sepúlveda, 2006) y “El brindis” (Shai Agosin, 2007).

También se incluye el análisis de “Las tres coronas del marinero”, filme de 1983 en el que Raúl Ruiz recrea en Lisboa a la ciudad chilena; y de los documentales “A Valparaíso”, dirigido por el holandés Joris Ivens en 1962, y “Valparaíso”, elaborado por la chilena Marcela Said para la televisión francesa en 1999. “La inclusión de las obras de Ivens y Said se debe a que fueron íntegramente registradas en la ciudad y a que buscan recoger su identidad, imaginario y devenir, a diferencia de otros documentales, que se concentran en un proceso, hecho o personaje en particular”, explica Claudio Abarca.

En sus páginas finales, el libro incorpora entrevistas a nueve directores, quienes explican por qué filmaron en Valparaíso y hablan de cómo sus películas retratan a esta ciudad. Entre ellos, Silvio Caiozzi, Valeria Sarmiento, Gonzalo Justiniano y Rodrigo Sepúlveda.

El libro estará  en librerías en los próximos días.