Para Hollywood usar las viejas historias de los cuentos infantiles no es nada nuevo. Tampoco lo es  modificar estas historias, darles una vuelta de tuerca para atraer a nuevas generaciones y sorprender con nuevas visiones, algunas gratamente sorprendentes (como la propuesta de “Shreck” en su momento o más recientemente “Maléfica”) y algunas simplemente para el olvido, como la versión 2013 de “Hansel y Gretel”.

Es así como ahora llega “En el bosque”, cinta que al igual que “Shreck”, mezcla en una sola historia los personajes de varios de los más conocidos cuentos de hadas.  Cenicienta, Rapunzel, Caperucita, Jack (el de los habichuelos), además de la infaltable bruja, el panadero, su esposa y no uno… dos príncipes, son quienes protagonizan esta cinta marcadamente coral, donde ninguno de los personajes es un claro protagonista y todos aportan para que la historia avance.

La trama comienza con el panadero y su esposa, quienes sufren porque no pueden ser padres. De la nada, aparece su vecina que es una bruja (la siempre impecable Meryl Streep) quien les dice que su infertilidad es por una maldición que ella les hizo cuando el panadero estaba por nacer. La bruja les indica que si le traen cuatro objetos, antes de tres días, la maldición será retirada. El panadero y su mujer obviamente se ponen en campaña, aunque obtener esos objetos no será nada fácil. Entre medio se irán cruzando las historias de los demás personajes, pues todos de alguna forma deben pasar por el bosque para cumplir sus objetivos.

Una de las cosas que más llama la atención de esta propuesta es que ninguno de los personajes es heroico ni totalmente malvado. Además ninguno es muy brillante; tal vez en un intento por humanizar los personajes, considerando que en la vida real nadie es tan valiente ni tan astuto como en los cuentos. Sin embargo esta opción se transforma en exactamente lo contrario; seres apáticos que toman decisiones absurdas, incomprensibles incluso dentro de los cánones de fantasía que permite una historia de cuentos. Hay muchas situaciones que se resuelven sin mayor explicación y personajes que se cruzan con otros de la nada.  Y está bien, en los cuentos pasas esas cosas, a veces, pero incluso dentro de la fantasía lo absurdo tiene un límite aceptable para el espectador.  El inconveniente de todo esto es que, finalmente, los personajes caen mal y al espectador le dará lo mismo la suerte de cada uno. En algunos personajes, como los príncipes, se nota claramente la ironía detrás, al caracterizarlos como personajes encantadores pero vacíos, sin embargo en algunos de los protagonistas lo que abunda es la indefinición y otros, como Rapunzel, simplemente están pegados con cola a la historia y no son aporte alguno.

Los personajes más logrados y que notoriamente destacan son (como no) la bruja malvada, pues Meryl Streep es quien se lleva gran parte de la narrativa de la historia y como siempre su interpretación es excelente, y Christine Baranski, una actriz a quien conocemos por varios personajes de TV (como la mamá de Leonard en “The big bang theory”) y quien por sus características físicas e interpretativas no puede ser más perfecta para el papel de la madrastra de Cenicienta.

“En el bosque” llega de la mano de un director que podríamos llamar un especialista en hacer cine musical, Rob Marshall (“Chicago, 2002) y aquí se nota su versatilidad con la cámara, la cual nunca deja de moverse al ritmo de la música, en un espectáculo atractivo y que deja ver claramente que la cinta está basada en un musical de Broadway. De hecho, los escenarios, a pesar de estar magníficamente logrados, de alguna manera tienen una lógica teatral; son espacios más bien pequeños, acotados y nunca se ven planos generales del mundo donde transcurre la historia. Sin embargo esto no le resta magia a la cinta y la ambientación de la película es efectivamente uno de los puntos mejor logrados.

Una película que funciona dentro de los cánones de un musical, pero cuyos personajes son tan extraños e indecisos que no logran cautivar al público. Una cinta difícil de definir, donde lo que mejor funciona es el arte, los maquillajes y decorados… y por supuesto Meryl Streep.

© Juan Carlos Berner

En Twitter: @jcbernerl