Una nave rusa, con solo dos tripulantes, termina su tarea en el espacio y emprenden regreso a La Tierra. Pero algo sale terriblemente mal. Cuando la cápsula aterriza, uno de ellos está gravemente herido mientras que el otro apenas puede ponerse en pie y no para de convulsionar. La oficina espacial rusa miente a la ciudadanía al dar a conocer imágenes falsas de los pilotos quienes habrían llegado en perfectas condiciones de salud pero que estarán tres semanas en observación. El coronel Semiradov recurre a una doctora experta en atención de pacientes críticos para que examine al piloto Veshnyakov quien fue el piloto menos crítico y que increíblemente se ha recuperado de manera muy rápida considerando los pocos días transcurridos. Lo que la doctora está a punto de descubrir es algo que le ocultaron en la base desde un principio y que es la verdadera razón por la que ella está ahí, y es que al espacio despegaron dos tripulantes, pero llegaron tres…

“Sputnik” es una película de ciencia ficción que mezcla terror y una buena dosis de drama, por lo que en ningún caso es una historia con un motivo liviano para poder crear una película de monstruos espaciales, sino que tiene un guion muy bien escrito y una historia más que interesante que contar. El desarrollo del largometraje tiene un marcado sentimiento de culpa-merecido o de falta-castigo en sus personajes que se aprecia en varias oportunidades, por lo que a veces da la sensación que la ciencia ficción es solo un mero canal para presentar un drama que en un principio parece sutil pero que está muy bien estructurado.

Grata sorpresa el saber que es la ópera prima del director ruso Egor Abramenko, quien había dirigido solo dos cortometrajes anteriormente, ya que está impecable en la dirección, en la cámara, ritmo y en el orden de las secuencias. No es una película oscura, aunque dé la sensación de serlo, ni tampoco esconde al tercer pasajero como es casi costumbre en otras producciones. Logra contar la historia con mucho suspenso y el consabido drama, teniendo la atención en todo momento. No exagera, no aburre. Impecable.

La banda sonora es uno de los puntos altos de la película, acompañando las escenas con melodías y sonidos de gran altura. También destacan los efectos especiales, esos que son tan bien hechos que uno se olvida que lo que está viendo difícilmente sea una realidad. La actriz Oksana Akinshina, quien es la protagonista, hace un papel tan complejo que no logra afinidad inmediata con el espectador, en su rol logra transmitir seguridad cuando se sabe que es una mujer con un sentimiento muy grande de soledad y que vive llena de temores.

En conclusión, “Sputnik” es una película de gran factura, totalmente recomendable, que la puede ver en la tranquilidad de su hogar (www.cining.cl). Ciencia ficción, drama, monstruos, suspenso, todos los ingredientes para pasar un muy buen momento. De Rusia con amor.

Escrito por: ©Daniel Bernal

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