Un nuevo fin de semana emerge desde el horizonte y junto a él llega un nuevo episodio de “Falcon and The Winter Soldier”. Un capítulo lleno de tensión, sorpresas, racismo y mucha acción.

En esta nueva entrega, finalmente podemos apreciar lo que se nos prometió desde un principio, la complicidad y, en muchos casos, la tensión que se genera Sam Wilson y Bucky Barnes, todo esto por un elemento en común… el legado del escudo.

Este encuentro entre ambos protagonistas deja en claro la fórmula que Marvel utilizará en sus producciones en esta plataforma. Una trama que va de menos a más o siúticamente dicho, por mi compañera France Massone, “in crescendo”. Esta idea fue plasmada por su predecesora “WandaVision” y causo un éxito rotundo, llamando la atención del público semana a semana.

Este episodio nos vuelve a causar esa incomodidad, con la cual termino primer capítulo, al saber que John Walker es el nuevo Capitán América, por ahora.  Esta sensación que es amarga para muchos, para otros, en la serie, es una nueva esperanza. Sin ser un tipo de persona lineal o con una personalidad equilibrada (con o sin cámaras frente a él) este nuevo “Cap” trata de entregar la misma vibra que transmitía Steve Rogers y eso muchas veces se ve forzado ante la audiencia del mundo real.

Sin un lazo directo que los una, ahora inconscientemente los une un lazo indirecto… el legado de Steve Rogers, ambos con posturas totalmente diferentes. Por un lado, el cuestionamiento de Bucky a Sam por renunciar al escudo, además cabe destacar que vemos a este personaje con una preocupación y un sentimiento de culpa mayor, debido a que está buscando la redención por sus errores en el pasado y por el otro lado, tenemos a Falcon en la postura de no sentirse preparado para cargar con el manto de su amigo. La tensión cómica que se nos presenta en la interacción entre ambos protagonistas es de lo mejor del capítulo.

Hablemos un poco de los personajes que le harán difícil la tarea a estos vengadores. Se nos presenta más en profundidad a los “Flagsmasher”, una agrupación revolucionaria liderada por Karli Morgenthau, que busca eliminar el concepto de naciones y unificar al mundo como un solo pueblo. En simples palabras, su finalidad clara es volver a la situación política que se encontraba el mundo durante el famoso “BLIP” y que se acabó con el segundo chasquido, en donde nuevamente los mismos de siempre recuperaron sus cargos de poder.

Un punto que llamo la atención de los conocedores más acérrimos de los comics, es la incorporación al UCM de Isaiah Bradley, el primer Capitán América, un hombre afroamericano que sufrió las modificaciones que conlleva la utilización del suero del súper soldado.

En los últimos tiempos, El racismo o el “racial profiling” ha estado en el ojo del huracán y esto fue presentado en la serie, donde Sam Wilson es víctima de esto a manos de los oficiales de la policía. Una escena que trae a nuestra memoria los recuerdos de múltiples acontecimientos de la misma índole en Estados Unidos y que trajo consigo la masificación del movimiento “Black Lives Matter”. Marvel por primera vez, y me atrevería a decir que de su historia, está tocando un tema tan sensible y de una manera tan real.

Cabe destacar que el actor Anthony Mackie (Falcon en la producción) ha tocado el tema racial con anterioridad, acusando a la propia casa de las ideas de ser “racistas” al haber seleccionado un equipo entero de personas de color para llevar a cabo la películas de “Black Panther”. En sus declaraciones el actor señalo:

“Creo que si todo el equipo de trabajo es negro, eso es más racista que cualquier otra cosa. Porque si solo contratas negros para una película protagonizada por negros ¿estás diciéndome que no son lo suficientemente buenos para estar en una producción en la que el reparto es blanco?”

Como mencione en un principio, la trama va en un claro ascenso, una tónica que sin cuestionamientos ha funcionado a la perfección. Con una historia que sigue esquiva ante las teorías, “Falcón y el Soldado del Invierno” está demostrando ser una serie que con mínimos detalles puede desencadenar una serie de reacciones y situaciones que serán tomadas en próximas producciones.

Temas como el racismo y una clara crítica hacia los gobiernos actuales, hacen que esta producción no se vea tan lejana a la realidad. Por un lado, dando a entender que hasta un súper héroe, sea cual sea su poder, puede ser víctima de injusticia o abuso de poder.  Mientras que por el otro, enviando una clara señal de unión ante las crisis políticas, haciendo un llamado a la unión de los ciudadanos.

Solo queda esperar como avanza esta serie y que nos depara el futuro para estos personajes. “Falcón y el soldado de invierno” todos los viernes por Disney +

Por Juan Muñoz